El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se ha desplazado a Nueva York para intervenir en la semana de alto nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas. En este foro internacional, Sánchez tiene la intención de abordar la crisis migratoria en Ceuta, surgida tras la entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos. A pesar de que no busca un respaldo formal en declaraciones institucionales, discutirá esta cuestión en sus intervenciones y encuentros informales con líderes globales y entrevistas a medios estadounidenses.
La agenda de Sánchez en Naciones Unidas también incluye temas como la gobernanza de la inteligencia artificial y la defensa del sistema multilateral. Sin embargo, la situación en Ceuta se mantiene como la principal prioridad del Ejecutivo, de acuerdo con fuentes de Moncloa. Un mes y medio después del inicio de la crisis, alrededor de 10.000 inmigrantes irregulares permanecen en la ciudad, y unos 3.000 aún no tienen plaza de acogida, según admite el propio Gobierno.
La crisis migratoria en Ceuta y la participación o no de Marruecos se han convertido en un foco de tensión internacional
Luego de recibir críticas de casi todo el espectro político en España por no señalar a Marruecos como responsable, Sánchez espera encontrar más comprensión entre sus colegas internacionales. Reivindicará que la llegada masiva no pudo preverse ni había informes de inteligencia que la anticiparan, destacando que su gobierno actuó rápidamente junto a Marruecos para repatriar a un gran número de los que ingresaron.
Durante su estancia en Nueva York, Sánchez se reunirá también con el secretario general de la ONU, António Guterres. Además, participará en un evento con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, donde debatirán sobre un modelo económico que reduzca el coste de vida y promueva la redistribución de la riqueza. El miércoles, Sánchez intervendrá ante la Asamblea General de la ONU y posteriormente viajará a Boston para ofrecer una conferencia en la Universidad de Harvard y reunirse con la gobernadora de Massachusetts.
En sus discursos, Sánchez promoverá la necesidad de una regulación internacional sobre inteligencia artificial, alineándose con la opinión de las propias empresas del sector. El presidente defenderá un enfoque humanista que sitúe los derechos de las personas en el epicentro de cualquier desarrollo legislativo sobre inteligencia artificial.
