Las gestoras de fondos internacionales señalan que el aumento de las rentabilidades en la renta fija de los últimos meses se debe, fundamentalmente, a las políticas fiscales agresivas, los altos déficits públicos y la creciente emisión de deuda por parte de los Estados. A esto se suman factores como el conflicto en Oriente Próximo, aunque se prevé que los bonos soberanos se estabilicen pronto.
En España, la rentabilidad del bono soberano a 10 años ha superado el 4% desde el pasado miércoles, una cifra que no se veía desde octubre de 2023, cuando el Banco Central Europeo incrementó los tipos de interés debido a una ola inflacionista en Europa. Este panorama también se refleja internacionalmente: en Francia e Italia, los bonos estatales a 10 años casi alcanzaron el 4,7% el viernes, mientras en Estados Unidos la deuda soberana a 10 años se mantuvo en el 5,2%, un nivel no visto desde junio de 2007, en plena crisis financiera.
El gestor de fondos de renta fija en Generali AM, Stefano Fiorini, mencionó que “la política fiscal de los mercados desarrollados sigue siendo extremadamente agresiva”, con déficits considerables y necesidades crecientes de emisión en un contexto de tipos de interés al alza. Abdallah Guezour, director de Deuda de Mercados Emergentes y Materias Primas de Schroders, advirtió sobre una próxima “fase crítica del ciclo de los bonos soberanos”.
Los elevados rendimientos actuales pueden ser atractivos, pero el contexto de riesgo e incertidumbre no proporciona una compensación adecuada
Eoin Walsh, gestor de carteras en TwentyFour AM, indicó que aunque “el aumento de los rendimientos ha mejorado las oportunidades” para obtener ingresos, los inversores podrían no estar recibiendo una compensación justa por los riesgos asumidos.
A pesar del comportamiento global, hay diferencias notables entre los mercados desarrollados y emergentes. Desde febrero, el interés de las obligaciones del Estado de China a 10 años ha caído, mientras que en India ha aumentado ligeramente. En cambio, en occidente, las rentabilidades han aumentado considerablemente: España ha visto un aumento de 88 puntos básicos, Estados Unidos de 100 puntos, y tanto Italia como Francia superan los 120 puntos básicos.
Fiorini explicó que “la subida de los rendimientos ha sido mucho más intensa en los mercados desarrollados que en los emergentes”, donde la deuda es más moderada y hay mayor flexibilidad fiscal. En paralelo, las emisiones corporativas para financiar proyectos de Inteligencia Artificial están alcanzando cifras significativas, y se calcula que superarán los 2 billones de dólares en 2026.
A pesar de estas presiones, parece que los rendimientos en mercados desarrollados han encontrado un techo y se anticipa una estabilización. No obstante, Guezour alertó sobre la falta de credibilidad de la política estadounidense, advirtiendo que sin un marco fiscal claro, podría desencadenarse una crisis fiscal, afectando la confianza en el Tesoro y la Reserva Federal.
