El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido la comunicación constante entre las autoridades ceutíes y el Gobierno central en los días previos a la masiva entrada de inmigrantes en Ceuta. Esta afirmación de Sánchez surge en respuesta a las declaraciones del presidente de la ciudad autónoma, Juan Vivas, quien afirmó haber intentado contactar con él en repetidas ocasiones sin éxito.
En una rueda de prensa en La Moncloa junto al presidente francés Emmanuel Macron, Sánchez enfatizó que, antes del 30 de julio, fecha en que comenzó la entrada masiva desde Marruecos, se llevaron a cabo reuniones con el Gobierno Central, la ciudad autónoma y la Delegación del Gobierno. El jefe del Ejecutivo subrayó que "no hubo una ni dos, sino bastantes comunicaciones". Vivas, sin embargo, mantuvo ante la Audiencia Nacional que intentó comunicarse con Sánchez en diez ocasiones, consiguiendo respuesta solo en tres, y que finalmente su jefe de gabinete, Diego Rubio, le indicó que el canal de comunicación sería la Delegación del Gobierno.
Por su parte, Moncloa ha respondido a las acusaciones de Vivas, afirmando que este estaría "jugando a un juego muy peligroso". Las fuentes del Gobierno central niegan la veracidad de las diez llamadas mencionadas por Vivas y retan al presidente ceutí a hacer públicos los registros telefónicos. Según su versión, Vivas pidió hablar con Sánchez una sola vez y lo consiguió el 30 de julio, ya iniciada la crisis migratoria.
Desde el Ministerio del Interior se asegura que el refuerzo de seguridad en Ceuta comenzó el 8 de julio, tras la sentencia del Tribunal Supremo que dificultó el rechazo en frontera
El refuerzo policial, implantado para prevenir un posible incremento de inmigración irregular, incluyó el despliegue de 70 agentes de la Guardia Civil y, desde el 20 de julio, un grupo operativo de antidisturbios de 35 efectivos de la Policía Nacional. También se dispuso una flotilla de siete embarcaciones para vigilancia marítima.
Para hacer frente a la crisis migratoria, el 25 de julio se determinó crear un Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) en Ceuta. El mismo 30 de julio, día de la entrada masiva, la secretaria de Estado de Seguridad ordenó la tramitación de emergencia de las obras y servicios necesarios para atender a los migrantes en este nuevo centro provisional.
