La Seguridad Social cerró los ocho primeros meses de 2026 con un superávit de 7.433 millones de euros, equivalente al 0,4% del PIB. Los ingresos alcanzaron los 171.383 millones, un 7,7% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que el gasto aumentó un 7,1%, hasta los 163.951 millones, según los datos publicados este miércoles por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
La recaudación por cotizaciones sumó 126.032 millones de euros entre enero y agosto, con un crecimiento interanual del 7,5%. La cifra supera en un 53,3% la registrada en 2019, el último ejercicio no afectado por la pandemia.
Los ingresos de la Seguridad Social crecieron más que los gastos entre enero y agosto, con una recaudación por cotizaciones de 126.032 millones de euros
El avance de las cotizaciones estuvo impulsado por las cuotas de los ocupados, que aumentaron un 7,6%, hasta los 119.101 millones de euros. Son 8.415 millones más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Por su parte, las cotizaciones de desempleados alcanzaron los 6.932 millones, un 5,6% más, lo que supone un incremento de 369 millones.
Dentro de las cotizaciones de ocupados, el Régimen General acumuló 96.729 millones de euros, incluidos los sistemas especiales de empleados de hogar y agrario. Los regímenes especiales de Autónomos, Mar y Minería del Carbón aportaron conjuntamente 9.038 millones. A estas cantidades se añaden 13.333 millones correspondientes a cotizaciones por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, al Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) y al cese de actividad.
Los ingresos del MEI ascendieron a 4.075 millones de euros, un 25,9% más que un año antes. Este mecanismo, en vigor desde el 1 de enero de 2023, destina toda su recaudación al Fondo de Reserva de la Seguridad Social.
Las transferencias recibidas por el sistema también crecieron, hasta los 43.691 millones de euros, un 9,2% más en términos interanuales. La mayor parte procedió del Estado y sus organismos autónomos, con 40.186 millones y un aumento del 9,8%. El incremento responde principalmente a los fondos destinados a financiar los complementos por mínimos de las pensiones, las pensiones no contributivas y el ingreso mínimo vital.
Las pensiones y prestaciones contributivas superan los 140.000 millones
En el apartado de gastos, las prestaciones económicas a familias e instituciones sumaron 154.716 millones de euros, un 7,2% más que entre enero y agosto de 2025. Esta partida concentró el 94,4% del gasto total de la Seguridad Social.
Las pensiones y prestaciones contributivas representaron el mayor desembolso, con 140.729 millones de euros, un 6,6% más que en el mismo periodo del año anterior. Dentro de este bloque, el gasto en pensiones de incapacidad permanente, jubilación, viudedad, orfandad y en favor de familiares, junto con los complementos para reducir la brecha de género, alcanzó los 123.762 millones, tras crecer un 6%.
Ese aumento se explica por el incremento del número de pensiones, del 1,6%, la subida de la pensión media, del 4,6%, y la revalorización general del 2,7% aplicada a las pensiones contributivas en 2026.
Los subsidios por incapacidad temporal supusieron un gasto de 12.751 millones de euros, un 8,6% más. Las prestaciones por nacimiento y cuidado de menor, corresponsabilidad en el cuidado del lactante, riesgo durante el embarazo y la lactancia natural, así como las destinadas al cuidado de menores con cáncer u otra enfermedad, sumaron 3.721 millones, con un incremento del 22,4%.
En el área no contributiva, el gasto en pensiones y prestaciones, incluidos los complementos por mínimos de las pensiones contributivas, se situó en 13.987 millones de euros, un 13,4% más. El aumento se debió fundamentalmente a la revalorización general del 11,4% establecida para 2026.
De ese importe, 8.966 millones se destinaron a pensiones no contributivas y complementos por mínimos, un 13,4% más que en el ejercicio anterior. Los subsidios y otras prestaciones absorbieron otros 5.021 millones, con un crecimiento del 13,5%. Dentro de esta última partida, el ingreso mínimo vital y las prestaciones familiares sumaron 4.731 millones de euros, un 13,9% más que un año antes.
