El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dedica las próximas horas a evaluar las repercusiones de la reciente caída de dos reales decretos de vivienda en el Congreso. Según fuentes de Moncloa, no se descarta la posibilidad de convocar elecciones generales de forma anticipada. Esta opción, que ganó fuerza desde el viernes, se veía casi segura si los decretos, que incluían medidas como la prohibición de desahucios y restricciones a la compra de viviendas por parte de fondos buitre, no prosperaban.
Al finalizar el debate, Sánchez advirtió desde la tribuna a PP y Junts, que junto a Vox y UPN votaron en contra: "La historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de la que imaginan". Fuentes gubernamentales critican la decisión de las formaciones lideradas por Alberto Núñez Feijóo y Carles Puigdemont, señalando que no consideraron las consecuencias de su voto negativo sobre medidas que abordarían uno de los problemas más urgentes del país.
Las manifestaciones convocadas en 50 ciudades este sábado serán clave para que Sánchez decida sobre un posible adelanto electoral
En Moncloa, se ha mostrado apoyo a las protestas, consideradas legítimas y pacíficas, y se intentó utilizar la presión social derivada de situaciones como el desahucio de una anciana en Madrid. A pesar de negociaciones que parecían favorables, Junts sorprendió al Gobierno con su rechazo a los decretos. Esto generó malestar, ya que el Ejecutivo creía tener su respaldo tras incluir muchas de sus propuestas en el texto.
Desde Ferraz, se critica a los partidos de derecha que votaron en contra del decreto, afirmando que "ahora los desahucios llevarán su nombre". Los socialistas consideran que el problema de la vivienda afecta también a votantes del PP, quienes enfrentan dificultades para adquirir propiedades o temen incrementos en su renta.
Si Sánchez opta por disolver las Cortes, las elecciones se fijarían para el 29 de diciembre. Sin embargo, antes debe visitar al Rey Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela para informarle de su decisión. El tiempo juega en contra, ya que el monarca emprenderá un viaje de Estado a Finlandia el lunes 5 de octubre, prolongándose hasta el miércoles.
