Repsol ha alertado este jueves que cerca del 90% de sus contratos de suministro de petróleo no cumplen con los nuevos estándares ambientales sobre metano establecidos por la Unión Europea, los cuales entrarán en vigor el próximo 1 de enero. Luis Cabra, el consejero delegado de Repsol, explicó que muchos proveedores de crudo no están proporcionando la información necesaria para verificar su cumplimiento de la normativa, por lo que la empresa española se ve obligada a firmar los contratos.
"Sí, lo estoy haciendo. Tengo que hacerlo. De lo contrario, tendría que cerrar refinerías el 1 de enero de 2027", afirmó Cabra en una entrevista con Bloomberg. Además, el ejecutivo ha comunicado a la Unión Europea que Repsol está dispuesto a iniciar acciones legales si los reguladores intentan sancionarla por esta situación.
La moratoria propuesta por la Comisión Europea no implica un aplazamiento formal de los requisitos, lo que deja abiertas las posibilidades de litigios
En julio, la Comisión Europea instó a los estados miembros a no multar durante tres años a quienes incumplan el requisito de certificar que las importaciones de crudo, gas o carbón tienen una producción baja en metano, un gas de efecto invernadero 80 veces más potente que el CO2. Sin embargo, esta moratoria no representa un aplazamiento formal de las exigencias, lo que podría derivar en demandas contra las empresas que las infrinjan.
Francia ha pedido una prórroga de un año, y más de doce países han solicitado medidas similares. "El hecho de que no se te impongan sanciones no significa que no estés incumpliendo la normativa. Alguien acudirá a los tribunales y dirá: 'Estos tipos están importando petróleo crudo que no cumple con la legislación vigente'", advirtió Cabra.
