El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, ha pedido al Gobierno de Italia, liderado por Giorgia Meloni, que elimine los controles impuestos a los viajeros provenientes de España. Considera que estas medidas son injustificadas y atentan contra la dignidad de los españoles, argumentando que la situación en Ceuta ya está canalizada.
Albares, que se encuentra en Colombia para la toma de posesión del nuevo presidente Abelardo de la Espriella, expresó que la decisión de Italia, tomada tras la crisis migratoria en Ceuta, no solo perjudica a los ciudadanos españoles, sino que también debilita la unidad de la Unión Europea. En sus declaraciones, el ministro enfatizó la necesidad de una respuesta coordinada para enfrentar tanto la migración como la guerra en Ucrania.
Esta medida es un golpe contra la dignidad de los españoles y compromete la unidad europea
El ministro reafirmó su llamado al Ejecutivo italiano para que retire unos controles que, en su opinión, carecen de justificación. Insistió en que la crisis en Ceuta y Melilla está ampliamente canalizada, recordando que la mayoría de los migrantes que accedieron irregularmente ya han sido devueltos a Marruecos y que ninguno ha llegado a la Península.
Albares también manifestó su sorpresa por la decisión de Italia, destacando que España siempre ha mostrado solidaridad en las crisis migratorias italianas. A pesar de esto, el Gobierno español busca resolver la situación de forma diplomática y amistosa, aunque defenderá con firmeza la dignidad de sus ciudadanos si la situación persiste. No podemos tolerar las escenas indignas que están ocurriendo en aeropuertos italianos, concluyó Albares.
Por su lado, el Gobierno italiano respondió afirmando que no acepta ultimátums ni imposiciones respecto a la seguridad nacional y confirmó que no revisará la suspensión temporal del acuerdo de Schengen con España al menos hasta el 15 de agosto. Según el comunicado de la oficina de la primera ministra, la decisión se mantendrá hasta que se eliminen los riesgos de seguridad y terrorismo en Italia.
El Palazzo Chigi reiteró que solo reconsiderará la decisión cuando esté seguro de que no habrá riesgos para la seguridad de Italia ni inmigrantes irregulares dirigiéndose hacia Europa. Sin embargo, aseguró que esta postura no menoscaba la relación con España y se mostró dispuesto a continuar un diálogo constructivo con el Gobierno de Madrid.
