El secretario general del grupo parlamentario de Vox en el Congreso, José María Figaredo, ha defendido sus polémicas declaraciones en relación a los inmigrantes que entraron ilegalmente en Ceuta. Durante una entrevista en Antena 3, Figaredo explicó que, al usar la palabra "cazar", se refería a "apresar, detener o aprehender" a dichas personas. Acusó al Gobierno de utilizar sus palabras para "desviar la atención", tras conocerse que el Ministerio de Igualdad ha solicitado a la Fiscalía que investigue si sus declaraciones son constitutivas de delito.
Figaredo insistió en que no buscaba retractarse y que empleó el término "cazar" de manera coloquial, alegando que sus palabras fueron entendidas erróneamente por la izquierda. Asimismo, subrayó que el Gobierno presidido por Pedro Sánchez es traidor a los españoles y defendió la activación del artículo 102 de la Constitución para juzgar al presidente por traición. Según Figaredo, este juicio se justifica porque el Ejecutivo no actuó tras recibir avisos de una potencial entrada masiva de inmigrantes en Ceuta.
Vox sostiene que el Gobierno es un "traidor a los españoles" por no actuar en defensa de Ceuta y sus habitantes frente a la crisis migratoria
El diputado denunció el despliegue insuficiente de refuerzos policiales en Ceuta y criticó duramente que, a su juicio, haya más agentes cuidando de la seguridad personal de Sánchez que protegiendo la ciudad autónoma. Figaredo enfatizó que, a pesar de la disposición de Marruecos a recibir a los inmigrantes, no se ha procedido a su devolución inmediata, incluidos los menores, algo que considera legal y seguro dado que Marruecos es considerado un país seguro por la Comisión Europea.
En otro frente, Figaredo se mostró en desacuerdo con el Gobierno por, supuestamente, querer reubicar a los menores inmigrantes en distintas comunidades autónomas, en vez de retornarlos a Marruecos. Sobre las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que catalogó a Ceuta y Melilla como "enclaves coloniales", Figaredo abogó por dialogar con los países que sostienen dicha postura, para aclarar que ambas ciudades son españolas. Destacó que Vox ha intentado, siempre que ha sido posible, modificar la percepción de sus aliados internacionales al respecto.
