Irene Montero, secretaria política y eurodiputada de Podemos, ha manifestado sus dudas respecto al real decreto sobre la vivienda que se está negociando por parte del Gobierno. Según Montero, el decreto podría ser únicamente “un parche” y ha condicionado el apoyo de su partido a este paquete de medidas, a la espera de las propuestas que presente el PSOE. Ha criticado, además, que las negociaciones se estén llevando a cabo con Junts, y ha solicitado que no se impongan “70 líneas” de excepciones a la prohibición de desahucios sin alternativa habitacional.
En una entrevista para 'Catalunya Ràdio', Montero expresó su deseo de que el decreto sea serio y que se haga consciente de la gravedad de la situación que están viviendo muchas personas. Al ser cuestionada sobre si Podemos respaldará el decreto, Montero insistió en la necesidad de que contemple la prohibición de desahucios sin alternativa habitacional.
Montero ha señalado tres medidas principales que deberían priorizarse en la política de vivienda: una reducción en el precio de los alquileres regulada por ley, la expropiación de fondos buitre y la prohibición de la venta de inmuebles para fines especulativos. Lamentó especialmente el caso de Maricarmen, una mujer de 87 años desahuciada de su hogar, donde llevaba viviendo desde 1956, y calificó la situación como un “fallo” estructural del sistema que prioriza las empresas sobre las personas vulnerables.
Montero enfatiza que la crisis de la vivienda no se resolverá sin movilizaciones sociales, incluso con el mejor de los decretos
A pesar de que el real decreto podría aprobarse en el próximo Consejo de Ministros, Montero insiste en que las movilizaciones sociales seguirán siendo necesarias para solventar la crisis actual. Subrayó que, aunque se consiga el mejor decreto posible, la realidad es que personas como Maricarmen han perdido sus hogares.
Por otro lado, Montero ha criticado las negociaciones entre el Gobierno y Junts sobre vivienda, una postura que coincide con la de Gabriel Rufián, portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso. Montero destacó la previsibilidad del actual sistema y culpó al Gobierno de ser funcional a este, cambiando solo cuando no tiene otra opción.
