La agencia de calificación S&P Global Ratings ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento para España en 2026, reduciendo sus expectativas al 1,7%. Este dato representa una disminución de cinco décimas comparado con las estimaciones iniciales del año. A pesar de este ajuste, la economía española se mantendrá con un crecimiento más de tres veces superior al proyectado para el conjunto de la eurozona. Para 2027, la previsión de crecimiento es del 1,6%, dos décimas menos que en pronósticos anteriores, mientras que para 2028 se espera un repunte con un 2%.
Según la agencia, la inflación en España se situará en el 3,3% durante el presente ejercicio, con una moderación al 2,2% prevista para el próximo año. "España debería mantenerse entre los países con mejor desempeño, aunque es probable que el crecimiento del PIB se desacelere en comparación con 2025 debido a la disminución del apoyo derivado del crecimiento demográfico y las inversiones de Next Generation", señala S&P.
Las perspectivas económicas para España y la eurozona reflejan condiciones de crecimiento desigual y desafíos inflacionarios
En cuanto a la eurozona, los pronósticos de crecimiento se han recortado en tres décimas, situándose en un 0,5%, y la inflación estimada ha subido a un 3,1%, influenciada por el impacto continuo de los precios de la energía y los elevados tipos de interés tras la última subida del Banco Central Europeo. En particular, Francia, Alemania e Italia se espera que crezcan un 0,4%, mostrando un menor dinamismo en comparación con España.
Además, S&P advierte que las perspectivas para el resto de 2026 son menos optimistas, con una crisis de precios de la energía que sigue afectando a las economías europeas. La agencia prevé una contracción económica en el segundo trimestre del próximo año y un crecimiento moderado hacia finales de 2026, en un contexto de estanflación.
La agencia considera que las previsiones de aumento de los precios y menor crecimiento no alterarán significativamente el rumbo de la política monetaria en la eurozona. Se anticipa una nueva subida de tipos de interés por parte del BCE en septiembre, siguiendo el incremento hasta el 2,25% de junio, en línea con las proyecciones económicas de sus miembros. Contrariamente, S&P ha ajustado sus expectativas para el Banco de Inglaterra, que ahora prevé solo una subida de tipos, posiblemente en septiembre, dado el débil mercado laboral británico. El Banco Nacional de Suiza, por su parte, no alterará los tipos durante este año.
