El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha anunciado que el sindicato emprenderá una "batalla convenio a convenio" para garantizar subidas salariales en España. El objetivo es que los incrementos en la inflación, provocados por diversas circunstancias geoestratégicas, no afecten económicamente a las familias trabajadoras del país. Tras intervenir en la clausura de la II Escuela de Verano Laboralista Anita Sirgo en Oviedo, Sordo ha declarado inviable, a corto y medio plazo, el avance en el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) debido a la postura mostrada por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).
Sordo ha detallado que los sindicatos han propuesto aumentos salariales de entre el 4% y el 7% para introducir en las mesas de negociación. Sin embargo, la patronal ha rechazado discutir dentro de estos márgenes, centrándose exclusivamente en el absentismo laboral como problema principal. El dirigente sindical ha señalado que, aunque los salarios medios han aumentado más del 4,5%, todavía hay entre nueve y diez millones de trabajadores cuyos sueldos permanecen "estancados", lo que dificulta que muchas familias lleguen a fin de mes debido a gastos como el alquiler o la hipoteca.
El planteamiento empresarial sobre el absentismo es una "caricatura", según Sordo, quien critica la "demagogia" de la patronal
Respecto a la visión de la patronal sobre el absentismo laboral, Sordo ha manifestado que representa una visión sesgada del problema. Aunque su sindicato está dispuesto a realizar un análisis exhaustivo de las causas y costes de las bajas laborales, rechaza la idea de que los trabajadores o médicos se comporten de manera laxa. Ha atribuido el aumento de las bajas a problemas como las demoras en las citas médicas de la sanidad pública y ha sugerido fortalecer la atención primaria y establecer coeficientes que permitan reducir la edad de jubilación en profesiones más demandantes, en lugar de responsabilizar a los trabajadores mayores.
Paralelamente, Sordo ha celebrado el más de un millón de solicitudes para la regularización de inmigrantes, calificándolo como una "muy buena noticia". No obstante, ha señalado que este alto número de personas en situación irregular evidencia las fallas en los sistemas de acogida ordinarios de las administraciones públicas. Según Sordo, la regularización proporciona dignidad a un colectivo previamente expuesto a la "explotación laboral" debido a la falta de documentación adecuada.
