La agencia de Naciones Unidas para la infancia, UNICEF, ha expresado su preocupación ante el riesgo inminente que enfrentan cerca de 2,95 millones de niños y adolescentes en el este de la República Democrática del Congo, donde el brote de ébola y la interrupción de servicios esenciales agravan su situación. Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF, destacó la problemática a la que se enfrentan los menores, quienes han perdido familiares cercanos a causa del virus y se encuentran envueltos en un ambiente de desinformación.
Los niños y adolescentes tienen casi el doble de probabilidades de morir por ébola en comparación con los adultos, subrayando el impacto desproporcionado del brote
Actualmente, los menores de edad constituyen el 15% de los casos confirmados de ébola y más del 25% de las muertes en la región. A pesar de que la capacidad para realizar pruebas ha mejorado, la vigilancia y el rastreo continúan viéndose obstaculizados debido a la inseguridad y las restricciones de acceso.
La provincia de Ituri, junto con las zonas de Mongbwalu, Rwampara y Bunia, se mantiene como el epicentro del brote, aunque también se han documentado casos en Kivu del Norte y Kivu del Sur. UNICEF ha iniciado diversas acciones en Ituri, incluyendo la atención psicosocial y el apoyo a 135 niños que han quedado huérfanos. En este contexto, han inaugurado la primera guardería para proporcionar cuidado y protección a los menores separados de sus familias durante el tratamiento de sus padres.
En el vecino Uganda, 20 casos de ébola han sido confirmados, incluyendo a personas que se desplazaron desde la República Democrática del Congo. De estos, 2 han fallecido, y se está monitoreando a 19 niños en cuarentena.
UNICEF, en conjunto con la OMS y el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC), colabora con los gobiernos de la República Democrática del Congo y Uganda en la contención del brote, mediante estrategias de prevención de infecciones, rastreo de contactos, y la participación comunitaria.
Sin embargo, la organización todavía requiere 17,5 millones de euros para financiar completamente su respuesta de seis meses, parte del Plan Continental de Preparación y Respuesta ante el Ébola. "Los niños son especialmente vulnerables y necesitan protección continua y recursos para llegar a todas las comunidades afectadas", concluyó Catherine Russell.
