El vicesecretario de Acción Política de Vox, Ignacio de Hoces, afirmó este sábado que su partido no tiene intención de presionar al Tribunal Supremo para que agilice el dictamen sobre la llamada 'ley de nietos'. Según De Hoces, es responsabilidad del tribunal determinar las prioridades de las sentencias, especialmente en lo referido al derecho al voto de quienes han sido nacionalizados en virtud de la Ley de Memoria Democrática y están inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA).
El Tribunal Supremo ha decidido suspender cautelarmente el voto para aquellos que han obtenido o puedan obtener la nacionalidad mediante la 'ley de nietos', a menos que prueben ser descendientes de exiliados. Esta medida se ha tomado en respuesta a las solicitudes de Vox y la plataforma Iustitia Europa.
"El Supremo sabrá cuántas causas tiene que atender y la importancia de cada una", expresó Hoces en una entrevista con 'Parlamento' de 'RNE', publicada por Europa Press. Con esto, rechazó cualquier intento de ejercer presión sobre el Alto Tribunal, algo que, según él, el gobierno hace con frecuencia en diferentes causas.
Lo realmente importante es que el Supremo dictamine y se resuelva mediante sentencia que la instrucción es claramente ilegal
De Hoces subrayó que la prioridad es que el Supremo determine la ilegalidad de la instrucción, impidiendo así que los afectados puedan votar. Asimismo, negó que se trate de una medida inconstitucional que impida votar a estas personas.
En cuanto a la posición del Partido Popular sobre el fallo del Supremo, el diputado de Vox criticó que los populares podrían haber interpuesto recursos al igual que lo hizo su partido, liderado por Santiago Abascal.
