Capital Verde

Diez pesquerías españolas -de Caleta de Vélez (Málaga), Motril (Ganada), San Pedro del Pinatar (Murcia), Villajoyosa y Santa Pola (Alicante), Palamós (Girona), Baleares, el golfo de León, Cataluña y Castellón- participan en el proyecto Medfish de la organización MSC y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés). Su objetivo, hacer un uso responsable de los recursos del Mediterráneo. Ignacio López siempre se ha ganado la vida como pescador, que es la principal actividad del puerto de Motril desde inicios del siglo pasado. En el año 2012 fue nombrado patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de esta población, cargo al que llegó con una idea en mente: para que la pesca no desaparezca de Motril, cuya flota pesquera ha sufrido importantes recortes en la última década, había que trabajar para hacerla sostenible. Tres años después, Inma Carrasco, técnico de la cofradía del pueblo granadino, acudió a un curso de la ONG internacional Marine Stewardship Council (MSC), que se especializa en certificar qué productos del mar provienen de la pesca sostenible. De allí salió un proyecto, mediante el cual se aliaron con las cofradías de Palamós (Girona) y San Pedro del Pinatar (Murcia) para participar en el proyecto ‘Medfish’ de MSC. PRODUCTOS DEL MAR SOSTENIBLES Desde 1997, MSC se dedica a trabajar para que la pesca se desarrolle de forma que los ecosistemas se mantengan saludables y los peces no acaben desapareciendo. “Millones de personas dependen del mar, ya sea porque trabajen en él o porque de ahí venga una parte importante de su alimentación”, explica Laura Rodríguez, directora del programa MSC para España y Portugal. “Nosotros trabajamos para que la pesca se desarrolle de una forma sostenible, para que en el futuro siga habiendo peces y los recursos del mar se mantengan para las generaciones…
La contribución del sector fotovoltaico al PIB español creció un 19% en 2018, situándose en 5.119 millones de euros, y el número total de empleos generados superó los 29.000, registrando un aumento también del 19%. Así lo revela el Informe Anual de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), informe que ha sido presentado este jueves. La patronal destaca que el liderazgo de la fotovoltaica en la expansión de las energías renovables se debe sobre todo a la cada vez mayor competitividad económica de esta tecnología, que ha reducido sus costes hasta un 95% en la última década y que todavía tiene margen para seguir abaratándolos en los próximos años. En España la fotovoltaica continúa creciendo de la mano del autoconsumo: de los 262 megavatios (MW) nuevos instalados en 2018, el 90% corresponde a este tipo de instalaciones, mientras que el 10% restante (26 MW) proviene de plantas fotovoltaicas conectadas a la red. En comparación con el año 2017, cuando se instalaron 135 MW nuevos, la potencia fotovoltaica instalada en 2018 aumentó un 94%. Así, España ya alcanza los 5,1 gigavatios (GW) de potencia fotovoltaica acumulada, situándose como el quinto país de Europa con más gigavatios. En 2019 se espera la instalación de entre 3 y 4 GW de proyectos fotovoltaico y actualmente, de todos los proyectos fotovoltaicos que han solicitado los permisos de acceso y conexión a la red, hay 43,6 GW autorizados y 69,1 GW en proceso de tramitación.