El director de Bunkering de GNL de Naturgy, Antonio Miranda, ha asegurado que España "no va a tener falta de suministro" de gas y que "los precios van a ser competitivos". Miranda realizó estas declaraciones en una mesa redonda celebrada en Valencia, organizada por AVAESEN, donde se discutió sobre la garantía de suministro de gas en el contexto del conflicto en Oriente Medio.
Durante su intervención, el representante de Naturgy destacó la "robustez" del sistema eléctrico español, evidenciada tras el apagón generalizado del pasado abril, subrayando que "la tranquilidad que podemos tener en nuestro sistema es absoluta". Además, remarcó el avance de España en el ámbito de las energías renovables y la competitividad de los precios de la electricidad.
El sistema español cuenta con suficiente infraestructura para garantizar el suministro de gas y mantener precios competitivos.
Miranda resaltó que, a pesar del limitado acceso a recursos fósiles, España dispone de siete de las 17 plantas de regasificación europeas. Esto permitió al país, incluso durante la pandemia en 2022, exportar gas a otras naciones. Comentó que el coste del gas natural se multiplicó por diez en ese año, alcanzando 350 euros por megavatio/hora, pero los suministros no se detuvieron.
Refiriéndose al contexto internacional, señaló que "el incremento de la producción de gas natural en Australia, Qatar y especialmente en Estados Unidos ha estabilizado los mercados". Asimismo, matizó que "los precios, si en algún sitio van a ser competitivos, va a ser en España debido a nuestra infraestructura". Afirmó que los contratos de aprovisionamiento de Naturgy son a largo plazo, lo que sitúa a España en un escenario estable.
En cuanto a la posibilidad de alcanzar precios de hasta mil megavatios por hora como en Alemania, Miranda destacó que la política energética española difiere de la germana. Alemania había prescindido del gas y se vio obligada a acelerar proyectos para contar con plantas de regasificación. En contraste, España cuenta con siete plantas operativas, lo que junto con el gas argelino asegura una logística sin problemas de suministro.
