Las expectativas económicas en España han experimentado una leve mejoría en el mes de junio, mientras que la preocupación por un posible aumento de los precios ha disminuido en comparación con meses anteriores, según el último informe GfK NIM Euro Clima de Consumo. El estudio revela que, tras una caída del indicador que mide las expectativas económicas hasta los -30 puntos en abril, este se mantuvo en mayo y mejoró ligeramente en junio, aumentando hasta los -28 puntos.
El informe sugiere que el control de los costes energéticos en España podría haber influido en este resultado positivo, aunque subraya que la incertidumbre y la polarización siguen siendo parte del día a día de los ciudadanos. A pesar de la mejora, España se sitúa por detrás de Alemania (-9) y Reino Unido (-25) en junio, aunque supera a Italia (-35) y Francia (-40). La media de la Unión Europea también ha mejorado, pasando de -26 a -24 puntos.
Los datos macroeconómicos positivos no se reflejan en la percepción de la población sobre la marcha del país, lo que ha hecho que España caiga de la posición 14 en marzo a la 23 en junio
En cuanto a las previsiones de ingresos, España ha entrado en territorio negativo. La confianza en los ingresos familiares, que había sido positiva hasta marzo, experimentó una caída de once puntos en abril. Aunque ha recuperado cuatro puntos, permanece en -7 al cierre del trimestre. El informe explica que los hogares no solo han enfrentado aumentos en los precios de la energía, sino también un incremento en los tipos de interés, encareciendo así las hipotecas en un momento de gran preocupación por el acceso a la vivienda.
En otro ámbito, el indicador que mide las expectativas de consumo de los ciudadanos sigue mostrando valores negativos. Desde marzo hasta abril, se produjo un descenso de nueve puntos en esta medición, con una recuperación de tres puntos en mayo, culminando en -20 puntos al finalizar junio. Esta tendencia indica que los consumidores no planifican grandes compras en el futuro próximo, reflejando un entorno económicamente complicado observado en España y en otros países europeos.
No obstante, la confianza en cuanto al comportamiento de los precios ha visto una ligera mejoría, con un incremento de cinco puntos en el indicador de inflación. El pesimismo observado principalmente en marzo y abril ha disminuido hacia el cierre del trimestre, influenciado por los precios de la energía y el coste del barril de Brent. Este optimismo moderado no solo se encuentra en España, sino también en países como Alemania, Francia e Italia, reflejando una leve recuperación en el contexto europeo.
