La Seguridad Social española cerró agosto con una pérdida promedio de 162.840 afiliados respecto a julio, lo que representa un descenso del 0,72%. Este fenómeno estacional se debe principalmente al fin de la temporada estival y al parón en sectores como la educación y la industria, según informaciones del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Pese a esta caída, la cifra total de afiliados se situó en los 22.345.226 trabajadores.
El proceso extraordinario de regularización de inmigrantes ha sido un factor clave, ya que ha sumado casi 340.000 nuevos cotizantes en el último mes, haciendo que el descenso de este agosto sea el menor desde 2021, cuando la reducción fue de 118.004 personas. Este resultado es más favorable en comparación con los descensos registrados en los meses de agosto de años anteriores, como el de 2025 (-199.300) y el de 2023 (-185.385).
En el último año, la Seguridad Social ha incrementado 679.023 afiliados, lo que supone un crecimiento interanual del 3,13%. Además, desde 2018, el número de afiliados ha aumentado en más de 3,5 millones. El Ministerio destaca el crecimiento en la ocupación de trabajadores mayores de 55 años, que ha aumentado un 51,5% rozando los 5 millones de empleados, y la de menores de 30 años, con un incremento del 33,4%, alcanzando los 3,79 millones.
El mercado laboral español ha experimentado un crecimiento sostenido de afiliación durante más de cinco años y medio consecutivos en términos desestacionalizados
En agosto, el número de cotizantes bajo esta misma óptica ascendió en 83.844 personas, un 0,38% más, alcanzando un récord de 22.371.964 afiliados. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, resaltó el buen estado de salud del mercado laboral español, subrayando el incremento de afiliación en personas de origen extranjero, que actualmente rozan los 3,55 millones.
En el marco de la regularización extraordinaria, se registraron 337.917 nuevos afiliados a finales de agosto, procedentes principalmente de Colombia y Venezuela, que representan casi la mitad del total. La mayor parte de estos trabajadores, el 79,8%, se inscribieron en el Régimen General, mientras que el 5% lo hicieron como autónomos.
Dentro del Régimen General, la educación fue el sector más afectado por el descenso estacional, con una reducción de 76.535 cotizantes (-6,4%), seguido por las actividades administrativas, la industria manufacturera, la construcción y el comercio. Por el contrario, las actividades sanitarias y de servicios sociales, así como la hostelería, vieron incrementos en sus afiliaciones.
El descenso mensual de afiliación en agosto afectó más a los hombres, que experimentaron una caída de 99.980 afiliados (-0,84%), mientras que la afiliación femenina disminuyó en 62.860 ocupadas (-0,60%). Sin embargo, en términos interanuales, ambos grupos muestran aumentos significativos. La mujer representa ahora el 47% del total de afiliados.
Los trabajadores extranjeros aumentaron en 39.535 cotizantes en comparación con julio, alcanzando los 3.551.759. Desde agosto del año pasado, este grupo ha crecido un 15,72%, lo que representa el 15,9% del sistema total de afiliación.
En cuanto a la calidad del empleo, desde agosto de 2021, el trabajo indefinido ha experimentado un fuerte crecimiento con casi cinco millones de ocupados más, mientras que la cuota de temporalidad disminuyó al 13,4%, siendo particularmente notable la caída de la temporalidad entre los menores de 30 años desde hace cinco años.
La afiliación media creció en agosto en seis comunidades autónomas, con los mayores aumentos en Asturias, Canarias y Extremadura. Sin embargo, disminuyó en 11 comunidades, especialmente en Cataluña, la Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana. Al final del mes, 12.214 trabajadores estaban bajo algún expediente de regulación temporal de empleo (ERTE).
