El precio de los carburantes ha revertido esta semana la tendencia a la baja registrada durante el último mes, que había significado una caída del 11% para el diésel y niveles mínimos anuales para la gasolina. Este cambio se debe al fin de la rebaja del IVA al 10%, lo que ha llevado a un encarecimiento de casi un 5,6% en los precios.
El coste medio del litro de gasolina ha aumentado un 5,56% respecto a la semana anterior, colocándose en 1,517 euros, mientras que el diésel ha subido un 2,13% hasta alcanzar los 1,535 euros por litro, según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea. Esta subida se produce tras la decisión del Gobierno, en un Consejo de Ministros extraordinario el pasado 29 de junio, de eliminar la rebaja del IVA en los carburantes, incluida originalmente en un paquete de medidas anticrisis de marzo para hacer frente al conflicto en Oriente Medio.
No obstante, el Gobierno ha implementado una reducción del impuesto especial de hidrocarburos, que proporciona un alivio de 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre.
El precio del diésel se sitúa considerablemente por debajo de los 1,883 euros registrados antes de las primeras medidas fiscales del Ejecutivo, en respuesta a la guerra en Irán
Actualmente, llenar un depósito de 55 litros de diésel supone un coste de 84,42 euros, lo que representa un incremento de 6,43 euros respecto al año pasado. Para los vehículos de gasolina, el coste es de 83,43 euros por depósito, 1,37 euros más que hace un año. A pesar del aumento en los precios desde el inicio del conflicto en Irán, ambos carburantes están lejos de los máximos alcanzados en julio de 2022, cuando la gasolina llegó a 2,141 euros por litro y el diésel a 2,1 euros.
El precio de los carburantes varía debido a diversos factores, como su cotización específica, los impuestos, los costes de la materia prima y logística, y los márgenes brutos. La cotización del crudo no impacta de inmediato en el precio de los carburantes, sino que lo hace con cierto retraso.
A pesar de la subida, los precios en España siguen siendo más bajos que la media europea. La gasolina sin plomo de 95 en España tiene un precio inferior al promedio de la UE, que es de 1,811 euros, y al de la eurozona, que se sitúa en 1,863 euros. De igual forma, el precio del diésel es menor que la media europea, que es de 1,764 euros, y que la de la zona euro, de 1,799 euros.
