El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos se mantuvo estable en agosto, registrando un 3,4% interanual, la misma cifra que en julio, de acuerdo con la Agencia de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo. A pesar de no haber variaciones significativas, el conflicto en Oriente Próximo sigue sin resolverse.
En cuanto a la inflación subyacente, la cual excluye alimentos y energía, se situó en un 2,4% anual, una décima menos que el mes anterior. Por otro lado, los precios de la energía experimentaron un notable incremento del 16,3% en comparación con el mismo periodo del año previo, superior al 14,3% registrado en julio. Por el contrario, el precio de los alimentos aumentó un 2,7%, ligeramente por debajo del incremento anterior de tres décimas.
Si se comparan los datos de julio y agosto, la tasa de inflación mensual aumentó cuatro décimas, tras haber subido un 0,1% en el mes previo. El dato subyacente también mostró un incremento, subiendo un 0,3% tras una subida del 0,2% en julio.
La estabilidad de la inflación en agosto se convierte en un punto crucial de consideración para el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal de Estados Unidos, que se reúne esta semana para abordar la política de tipos de interés
