El Índice de Precios de Consumo (IPC) en Alemania alcanzó un 2,9% interanual en agosto, incrementándose en una décima respecto a julio. Este aumento se debió principalmente al alza de los precios de la energía, que experimentaron un crecimiento récord en más de tres años, según los datos definitivos de la Oficina Federal de Estadística de Alemania (Destatis).
Ruth Brand, presidenta de Destatis, indicó que, al igual que en años anteriores, el aumento en los precios energéticos fue el principal factor detrás de la inflación general. Este incremento, atribuido principalmente a la guerra en Irán, se notó de forma destacada en el sector de los combustibles.
Los productos energéticos presentaron un alza del 10,5% en comparación con el mismo mes del año anterior, marcando el mayor aumento desde febrero de 2023, cuando se dispararon un 19,1%. La cifra de agosto fue 2,2 puntos superior a la de julio y casi tres veces superior a la registrada en junio.
El impacto de la guerra en Irán influyó significativamente en el mercado del petróleo crudo, lo que repercutió en los precios del combustible
Concretamente, el precio del combustible subió un 27,7% respecto al mismo mes del año anterior, superando el aumento del 23% observado en julio. En términos mensuales, la tasa de inflación general de Alemania subió un 0,2% en agosto en relación a julio. Mientras tanto, la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, se mantuvo en un 2,4% en tasa interanual, cinco décimas por debajo del índice general.
