La producción industrial en Alemania registró un crecimiento del 0,9% en mayo en comparación con el mes anterior, cuando había aumentado un 0,2%, marcando así dos meses consecutivos de expansión. Según la Oficina Federal de Estadística de Alemania (Destatis), este incremento ha superado las expectativas del mercado, a pesar del conflicto en Oriente Próximo.
El aumento en la producción industrial se debe principalmente al crecimiento en la industria automotriz, que avanzó un 3,6%, mientras que el sector de la construcción también contribuyó positivamente con un incremento del 0,9%. Si se excluyen los sectores de energía y construcción, la producción industrial subió un 0,8% respecto a abril de 2026, una vez ajustada por efectos estacionales y de calendario. Asimismo, la producción de bienes de capital creció un 1,3% y la de bienes de consumo un 1,2%. En contraste, la producción de bienes intermedios cayó un 0,4%. Por otro lado, la producción de energía aumentó un 0,8%.
En comparación con mayo de 2025, la producción industrial se mantuvo estable después de la caída del 0,9% del mes anterior, con un descenso del 1% si se excluyen los sectores de energía y construcción. Este buen desempeño se suma al incremento en los nuevos pedidos de la industria manufacturera alemana, que subieron un 1,9% en mayo tras caer un 3,2% en abril.
A pesar de la guerra en Oriente Próximo y el alza de los precios de la energía, la producción industrial alemana muestra resiliencia
Carsten Brzeski, responsable de Macro de ING Research, ha señalado que algunas industrias parecen haber sacado ventaja del conflicto dado que algunos competidores asiáticos se vieron más afectados por el cierre del estrecho de Ormuz. De cara al futuro, Brzeski ve con optimismo la apertura del estrecho y la reducción de las tensiones geopolíticas, ya que podrían impulsar levemente la economía alemana.
Además, el experto destaca que Alemania parece estar superando su parálisis reformista tras el reciente paquete de medidas presentado por el Gobierno. Si a esto le sumamos el estímulo fiscal en curso para infraestructuras y defensa, el panorama para el crecimiento alemán se torna más optimista, concluye Brzeski.
