Las acciones de las principales compañías automovilísticas de Estados Unidos han sufrido un retroceso al inicio de la sesión de Bolsa en Nueva York este lunes, a raíz de la decisión del presidente Donald Trump de incrementar los aranceles sobre automóviles, camiones, componentes automovilísticos y acero de origen canadiense al 50% a partir del 1 de enero de 2027. Esta medida surge tras el fracaso de las recientes negociaciones comerciales entre ambos países.
Donald Trump ha manifestado su postura en redes sociales, afirmando que "el 1 de enero de 2027, los aranceles sobre todos los automóviles, camiones (grandes y pequeños), componentes automovilísticos y acero aumentarán al 50%. Si fabrican en EE.UU., no hay aranceles. ¡Canadá ya no será tratada como un Estado! En materia de comercio, y en otros aspectos, se encuentran entre las peores naciones del mundo con las que tratar".
El incremento de los aranceles al 50% se produce tras el colapso de las negociaciones comerciales entre EE.UU. y Canadá
En respuesta a este anuncio, las acciones de empresas como Ford han caído hasta un 3,6%, mientras que compañías con una fuerte presencia en Norteamérica, como Stellantis, han experimentado pérdidas similares. Las caídas han sido menores para General Motors y Tesla, que han visto una disminución del 1,5% en su valor de mercado.
Previamente, el arancel sobre los automóviles canadienses se ubicaba en el 25%, con propuestas durante las negociaciones para reducirlo al 15%. Con el anuncio de Trump, esta tasa se duplica, y Estados Unidos acusa al primer ministro canadiense, Mark Carney, de obstaculizar el acuerdo al "pedir más", según el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer.
El fracaso en las conversaciones también ha llevado a la imposición de un arancel del 50% sobre otros productos canadienses, como el vino, los palos de hockey y el cemento, alcanzando un valor aproximado de 24.000 millones de euros. Trump ha señalado que EE.UU. no necesita a Canadá en el terreno comercial, mientras que Ottawa realiza el 95% de sus operaciones comerciales con Washington. "Canadá se cree con derecho a todo", ha afirmado el mandatario estadounidense este lunes.
