El precio de los carburantes en España ha mantenido su tendencia alcista esta semana, continuando con el encarecimiento que comenzó tras el cese de la rebaja del IVA al 10% a principios de mes. El precio medio del litro de gasolina ha experimentado un incremento del 1,58% con respecto a la semana anterior, alcanzando los 1,541 euros, el nivel más alto desde principios de junio. Por otro lado, el precio medio del litro de gasóleo se ha situado en 1,549 euros tras aumentar un 0,91%, alcanzando así valores similares a los de hace un mes, según el Boletín Petrolero de la Unión Europea.
Este aumento se debe en parte a la decisión adoptada el pasado 29 de junio por el Gobierno, durante un Consejo de Ministros extraordinario, de aprobar un real decreto ley en respuesta al conflicto en Oriente Medio. En dicha medida, se eliminó la rebaja del IVA al 10% sobre los carburantes, que había sido parte del primer paquete de medidas anticrisis de marzo. Asimismo, se introdujo una reducción en el impuesto especial de hidrocarburos, que supone una rebaja de 15 céntimos por litro durante julio, 10 céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre.
Anteriormente, la rebaja fiscal había permitido una disminución de hasta el 11% en el precio del diésel, alcanzando mínimos anuales para la gasolina. A pesar de las subidas de las últimas semanas, el precio del diésel se mantiene considerablemente por debajo de los 1,883 euros registrados antes de la entrada en vigor de las medidas fiscales del Gobierno relacionadas con el conflicto en Irán.
Esta alza en los precios aún se encuentra lejos de los máximos históricos del verano de 2022, cuando la gasolina alcanzó 2,141 euros y el gasóleo 2,1 euros por litro
En la actualidad, llenar un depósito medio de 55 litros de diésel cuesta 85,19 euros, 6,87 euros más que hace un año. Para los vehículos de gasolina, el coste asciende a 84,75 euros, lo que supone un incremento de 2,69 euros con respecto a hace un año.
El precio de los carburantes está influido por múltiples factores, como la cotización específica del carburante, la evolución del precio del crudo, los impuestos, el coste de la materia prima, la logística y los márgenes brutos. Además, los cambios en la cotización del crudo afectan a los precios de los carburantes con cierto retraso.
A pesar de la tendencia de alza, los precios en España siguen siendo más baratos en comparación con la media europea. La gasolina sin plomo de 95 se sitúa por debajo de la media de la Unión Europea, que es de 1,851 euros, y de la eurozona, donde alcanza 1,909 euros. El diésel en España también está por debajo, con respecto a la media de la UE, que es de 1,823 euros, y de la eurozona, donde el precio se fija en 1,865 euros.
