La compañía española Cox ha decidido establecer su nueva sede regional americana en Panamá, debido al "peso estratégico" que este continente tiene para la empresa, dado que ahí se concentra el 95% de su actividad. Cox planea invertir más de 7.000 millones de dólares (aproximadamente 6.068 millones de euros) en la región.
En su nueva estructura organizativa, la dirección corporativa global permanecerá en España, donde se ubicará la sede central y se gestionará la Service Co. Por otro lado, la plataforma regional de Panamá se encargará de coordinar el desarrollo y la gestión de los principales proyectos e inversiones en América a través de la Asset Co. Según el comunicado emitido este miércoles, Cox México mantendrá la administración directa de todos los activos locales, incluidos los adquiridos de la filial mexicana de Iberdrola.
El presidente ejecutivo de Cox, Enrique Riquelme, continuará liderando la compañía, alternando su presencia entre España y Panamá. Este enfoque permitirá a la empresa estar "más cerca" de proyectos significativos, como la adjudicación de la desaladora de Rosarito en México, que será la mayor de Latinoamérica, un contrato de suministro a largo plazo de energía eólica en Panamá, su primera concesión para transmisión de electricidad en Brasil y varios proyectos de generación renovable y almacenamiento en Guatemala.
La creación de un hub regional en Panamá refuerza la cercanía de Cox con sus mercados y proyectos estratégicos en América
Enrique Riquelme explicó que esta decisión se alinea completamente con la hoja de ruta estratégica del grupo, subrayando la importancia de estar cerca de los mercados, socios financieros e instituciones, y los grandes proyectos que definirán el futuro del agua y la energía en la región. Según Riquelme, América es una prioridad estratégica para Cox, y este movimiento consolida una organización más próxima, ágil y preparada para impulsar inversiones transformadoras, mejorar su capacidad de ejecución y continuar generando valor sostenible a largo plazo.
