La UEFA ha expresado su rechazo tras la decisión de la FIFA de suspender la tarjeta roja impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun durante el partido de los dieciseisavos de final del Mundial contra Bosnia y Hezegovina. El organismo europeo califica esta acción como "injustificable" y advierte que pone en duda la integridad del torneo.
En un comunicado, la UEFA, presidida por Aleksander Ceferin, criticó duramente la decisión, subrayando que "traspasa una línea roja": "La suspensión automática de un partido tras una tarjeta roja debería ser una norma no sujeta a interpretación, y su aplicación no debería depender de un órgano competente".
La UEFA sostiene que no se deben hacer excepciones a este "principio consagrado" del reglamento del fútbol, especialmente durante un torneo donde otros jugadores han cumplido sus sanciones sin objeciones. Según la organización, la integridad y credibilidad de la competición corren el riesgo de verse comprometidas cuando las normas no son inequívocamente garantizadas.
La decisión de la FIFA de levantar la sanción a Balogun sienta un precedente peligroso en un torneo que demanda igualdad de trato
Folarin Balogun recibió la tarjeta roja tras un pisotón al defensor bosnio Tarik Muharemovic en el minuto 64 del partido, lo que debería haberle impedido jugar el partido de octavos de final contra Bélgica. Sin embargo, el organismo presidido por la FIFA optó por dejar en suspenso su sanción, permitiendo que Balogun esté disponible para el seleccionador estadounidense, Mauricio Pochettino.
Esta decisión no solo enfureció a la UEFA, sino que generó una reacción por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien agradeció públicamente a la FIFA por la medida: "¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y corregir una tremenda injusticia!", escribió en su red social 'X'.
