sábado 16 • octubre 2021
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Operación aterrizaje del PSC en el Ibex 35

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Por Jordi Sacristán

Hoy en Cataluña se están jugando dos partidas a la vez. Una, la pública: la que afecta a los políticos independentistas, a sus indultos y a su intención manifiesta de mantener el pulso al Estado para lograr la independencia. La segunda, más soterrada: la que los socialistas catalanes del PSC están ejecutando para colocar a hombres clave en grandes empresas estratégicas españolas con la esperanza de consolidar un poder económico catalanista sin romper con el Estado.

Esta segunda operación, evidentemente, cuenta con el visto bueno de Pedro Sánchez, pero sus autores materiales son otros. En primera línea política se encuentra Salvador Illa, que, tras su paupérrima victoria electoral en las elecciones autonómica, tiene orden de plantear una alternativa al independentismo tanto desde el punto de vista político (el denominado gobierno en la sombra) como desde el punto de vista económico. Para lograr este segundo objetivo. Illa cuenta como aliado en Madrid con el actual secretario general de Industria y de la Pyme, Raúl Blanco, hombre cercano a José Montilla y aspirante a suplir a la ministra Reyes Maroto en la próxima crisis de Gobierno.

Pero, más allá del plano político, la operación cuenta con el apoyo de dos estrategas que trabajan en la sombra. Uno, mucho más público, es el jefe de Gabinete de la Presidencia del Gobierno, el omnipresente Iván Redondo. No hay salsa que ligue sin su presencia, pero en esta ocasión cuenta con el “expertise” de alguien lleva décadas moviéndose en la difusa frontera de las empresas cercanas al Gobierno: Javier de Paz.

De Paz, uno de los hombres de confianza de José Luis Rodríguez Zapatero (jugaba al baloncesto con él), es consejero de Telefónica desde mayo de 2007 y desde entonces ha ostentado la presidencia de diversas de las filiales de la multinacional en Latinoamérica. Fue secretario general de las Juventudes Socialistas y miembro de la Ejecutiva del PSOE (1984-1993), y ese año, en el último gobierno de Felipe González, se incorporó como director general de Comercio Interior del Ministerio de Comercio y Turismo a la vez que al consejo de Tabacalera. Aunque nacido en Valladolid, parte de su carrera la desarrolló en Cataluña como consejero del Grupo Panrico (donde llegó de la mano de La Caixa); consejero de Túnel del Cadí (filial de Abertis) y presidente de la empresa pública Mercasa, que aglutina grandes mercados como Mercamadrid o Mercabarna.

De Paz es el ejemplo a seguir para entrelazar los lazos políticos y económicos, y su camino desde Cataluña lo han seguido muchos otros nombres ligados al PSC. Antoni Llardén, presidente de Enagás, hombre clave en la transición energética y el desarrollo del hidrógeno verde. Isaías Táboas, presidente de Renfe, clave en las inversiones en la red de Cercanías en Cataluña y la liberalización del transporte ferroviario. Maurici Lucena, presidente de AENA, protagonista de la futura ampliación del Aeropuerto de El Prat. Más recientemente, Jordi Hereu, presidente de Hispasat, y Marc Murtra, presidente de Indra, apuntalan la cuota del poder socialista en el mundo de las telecomunicaciones y la industria armamentística.

La operación del socialismo catalán está en marcha y aspiran a más.

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