La Inspección de Trabajo ha finalizado su investigación sobre Uber Eats tras detectar irregularidades en su modelo de contratación. El resultado de esta diligencia es una reclamación de 110 millones de euros por cotizaciones no pagadas y la corrección de 60.000 altas de falsos autónomos. Esta información fue confirmada por fuentes del Ministerio encabezado por Yolanda Díaz, tras una publicación inicial del diario ‘El País’.
La investigación comenzó en julio del año pasado con el objetivo de verificar que Uber Eats cumplía con la ‘Ley Rider’. Esta normativa, en vigor desde agosto de 2021, surgió del acuerdo entre el Ministerio de Trabajo, los sindicatos CCOO y UGT, y las organizaciones empresariales CEOE y Cepyme. La ley establece la obligación de las plataformas digitales de reconocer a sus repartidores como empleados asalariados. Esta disposición responde al fallo del Tribunal Supremo de septiembre de 2020, que declaró que los repartidores deberían ser considerados trabajadores por cuenta ajena y no autónomos.
Adaptación de Uber Eats al entorno regulatorio
En este contexto, Uber Eats había anunciado en enero su decisión de dejar de colaborar con repartidores autónomos en España. Un portavoz de la compañía afirmó: «Uber Eats reafirma su compromiso con el cumplimiento de la Ley Rider. Después de cuatro años de experiencia con empresas especialistas en logística, hemos decidido dejar de trabajar con autónomos para fomentar un modelo sostenible a largo plazo».
La transición a este modelo no es aislada. Uber Eats ha seguido los pasos de otras plataformas como Just Eat y Glovo, que han optado por ajustar sus modelos de negocio a la normativa vigente en España, priorizando la contratación de repartidores como empleados asalariados. Según las declaraciones de Uber Eats, desde 2025 más de 7.000 repartidores han sido integrados como empleados por sus flotas colaboradoras.
Uber Eats manifestó su intención de resolver todos los litigios pendientes y colaborar con repartidores, sindicatos y el Gobierno para asegurar un proceso justo
La adaptación al modelo impuesto por la ‘Ley Rider’, según Uber Eats, ha sido un proceso progresivo. Ya desde 2022, la empresa operaba bajo un modelo híbrido, permitiendo a los repartidores elegir entre ser asalariados o autónomos. Con estas medidas, Uber Eats buscar consolidarse como un operador responsable dentro del mercado español.
