Tubos Reunidos enfrenta un panorama complicado tras anunciar unas pérdidas de 118,1 millones de euros en 2025, en contraposición con los 28,6 millones de beneficio que reportó el año anterior. Este resultado negativo se atribuye en gran parte a las restrictivas políticas arancelarias, especialmente el aumento aplicado a las importaciones de acero desde Estados Unidos.
En su informe a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la firma alavesa detalló un beneficio bruto de explotación (Ebitda) negativo de 22,8 millones. Sin embargo, la cifra de negocio del pasado año alcanzó los 365,7 millones de euros, lo cual representa un aumento del 13% en comparación con 2024.
Impacto financiero y medidas estratégicas
El impacto de los intereses capitalizados del préstamo FASEE ha contribuido al incremento de la deuda financiera neta, que ascendió de 234,3 a 263,2 millones de euros en el último año. En respuesta, Tubos Reunidos ha estado trabajando en un Plan de Viabilidad destinado a abordar el considerable apalancamiento operativo y financiero del grupo.
Tubos Reunidos ha asegurado que lleva meses trabajando en un Plan de Viabilidad que permita hacer frente al elevado apalancamiento operativo y financiero del Grupo
Como parte de las medidas para enfrentar estos desafíos, la compañía presentó un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para 301 trabajadores de sus plantas ubicadas en Amurrio y Trapagaran. Este proceso incluye el cierre de la acería en Álava y ha sido recientemente registrado ante la autoridad laboral, contemplando 285 bajas voluntarias.
