La Unión General de Trabajadores (UGT) ha expresado su preocupación por el aumento del Índice de Precios al Consumo (IPC) a un 3,3% en marzo. Según el sindicato, en el actual clima de incertidumbre, «no puede descartarse la persistencia de presiones inflacionistas» si continúan las tensiones sobre los precios del petróleo y el gas. Sin embargo, UGT considera que la moderación de la inflación subyacente podría ayudar a contener parcialmente el crecimiento general de los precios a medio plazo.
El sindicato ha valorado positivamente las medidas aprobadas por el Gobierno para contrarrestar el impacto de la guerra en Irán, pero subraya la urgencia de implementar medidas «más focalizadas y eficaces». En particular, destaca la necesidad de introducir ayudas directas para los colectivos más vulnerables.
Ante el reciente incremento del Euríbor, que ha alcanzado un 2,9%, el nivel más alto de los últimos dieciocho meses, UGT insiste en la necesidad de articular medidas de protección social y financiera para amortiguar el impacto en las familias hipotecadas más afectadas.
En el contexto actual de aumento de precios, el sindicato sostiene que es «más necesario que nunca» garantizar que los salarios no pierdan poder adquisitivo en la negociación colectiva. Resalta que los convenios colectivos con cláusulas de garantía salarial son «una herramienta fundamental» para proteger a la clase trabajadora frente a una inflación que no han generado. «Es imprescindible que estas cláusulas se generalicen y se activen de forma efectiva,» afirmó UGT, asegurando así una revisión automática de los salarios de acuerdo con la evolución de los precios y defendiendo unas condiciones de vida dignas ante la volatilidad económica y geopolítica.
