El esperado encuentro entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el ministro de Exteriores de China, Wang Yi, tuvo lugar el viernes en Kuala Lumpur, en el marco de la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean). La reunión, cuyo desarrollo no ha sido plenamente detallado, acontece en un momento clave marcado por las tensiones bilaterales a raíz de la política arancelaria impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, y la consecuente guerra comercial.
Rubio y Wang discutieron en principio sobre asuntos económicos y comerciales, así como sobre la situación geopolítica actual enfocándose en la guerra en Ucrania y las tensiones en torno a Taiwán. Este primer encuentro personal sigue a una conversación telefónica sostenida en enero.
Un aspecto crucial del contexto es el acuerdo marco anunciado en junio por las delegaciones de ambos países, cuyo objetivo es reactivar la tregua comercial a través del consenso de Ginebra. Este acuerdo fue gestado en una ronda de contactos realizada en mayo en la mencionada ciudad suiza. El pacto busca poner fin al incremento de tensiones y amenazas recientes, incluidas las declaraciones de Trump respecto a la posible reimposición de aranceles.
Trump aseguró que el acuerdo con China «está cerrado», a falta de la aprobación final de los jefes de Estado de ambos países
Por su parte, China reafirmó su compromiso al señalar que Pekín «siempre cumple con sus compromisos». Asimismo, exclamaron su deseo de que Estados Unidos «trabaje» conjuntamente con China para aplicar el acuerdo marco, lo que significaría mantener la tregua comercial y potenciar las relaciones económicas.
