La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha decidido mantener su previsión de inflación media para 2026 en un 3,1%. Esta decisión llega después de conocerse los datos del Índice de Precios de Consumo (IPC) de mayo, aunque la organización advierte que la persistencia del conflicto en Oriente Próximo podría influir en los precios de la energía, generando nuevas presiones inflacionistas para la economía.
La organización empresarial basa su previsión en una solución relativamente rápida del conflicto, pero contempla posibles aumentos transitorios de precios mientras la situación continúe. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que la inflación general en mayo se mantuvo en el 3,2%, con un aumento de dos décimas en la inflación subyacente, que alcanzó el 3%.
CEOE alerta que, si el conflicto se prolonga, podría haber un incremento de los precios energéticos y de materias primas que afectaría al resto de la cesta de la compra, elevando la inflación
La patronal señala que las medidas aprobadas por el Gobierno, como la reducción de impuestos sobre la electricidad, el gas y los carburantes, han sido clave para contener el alza en los precios energéticos. Según sus estimaciones, sin estas medidas, la inflación general estaría en el 4,4%. A partir del 1 de junio, la electricidad y el gas volvieron a tributar al tipo general del 21% de IVA, y el Impuesto Especial sobre la Electricidad regresó a su nivel original del 5,11%. Las rebajas fiscales sobre carburantes seguirán vigentes hasta el 30 de junio.
Además, CEOE indica que la circulación de buques por el estrecho de Ormuz sigue restringida y advierte que, si el conflicto no se resuelve, esto podría impactar en el precio de otros bienes.
En su análisis de mayo, la organización resalta la desaceleración de los precios energéticos, con una tasa interanual del 5,9% frente al 6,6% de abril. Los alimentos sin elaborar redujeron su tasa interanual en 1,3 puntos, situándose en el 3,3%. Dentro de la inflación subyacente, se observa un aumento en los precios de los servicios, que subieron siete décimas hasta el 4,1%, impulsados por el encarecimiento de paquetes turísticos y transporte aéreo.
Por otro lado, los bienes industriales sin productos energéticos moderaron su crecimiento al 0,9%. En tanto, los alimentos elaborados, bebidas y tabaco presentaron una tasa interanual del 2%.
