En un momento en que los navegadores más usados enfrentan presiones por diferenciarse ante una mayor privacidad, integración de IA y automatización, Opera ha lanzado Neon, un navegador "agentic" que pretende ir más allá de lo que ofrecen Chrome, Firefox u otros, no solo mostrando páginas sino actuando con contexto, ejecutando tareas y procesando información de forma activa.
Opera describe Neon como su primera apuesta para redefinir qué debe hacer un navegador en la era de la inteligencia artificial. En vez de limitarse a integrar un chat o un asistente AI como complemento, Neon entiende la intención del usuario, puede automatizar flujos, crear contenido complejo e incluso gestionar ciertas acciones dentro mismo del navegador. Por ejemplo, con Neon puedes pedir que rellene formularios, haga reservas o comparaciones entre sitios web, todo dentro del navegador y, en muchos casos, localmente, sin depender de servidores externos.
Una de las funciones llamativas es Neon Do, que actúa como agente que realiza tareas reales en tu nombre; otra es "Tasks", espacios aislados para trabajar contextualmente (por ejemplo, un proyecto de investigación, una planificación de viaje) sin que esa tarea interfiera con otras pestañas que tengas abiertas. "Cards", por su parte, son plantillas o instrucciones reutilizables para acelerar tareas comunes.
Chrome, por ejemplo, lleva tiempo añadiendo funciones de IA (búsqueda mejorada, asistentes, integración con Gemini, etc.), pero sigue siendo principalmente un navegador con extensiones y servicios externos que hacen el trabajo; no hay hasta ahora un agente nativo que automatice tareas dentro del navegador con el nivel de autonomía del que presume Neon. En cuanto a privacidad, Chrome tiene una gran base instalada, sincronización y servicios integrados con Google, lo que implica grandes volúmenes de datos compartidos o procesados en la nube. Neon, en contraste, subraya que muchas de sus capacidades funcionarán localmente, lo que puede reducir los riesgos de exposición de datos.
Firefox, por su parte, ha sido más conservador: su fortaleza está en la personalización, el control del usuario, extensiones robustas, opciones de privacidad, etc. Pero aún no hay entre sus funciones centrales algo que iguale un agente que rellene formularios automáticamente o que "haga cosas por ti" de forma integrada al navegador. Al menos no de la forma que Opera propone con Neon.
Claro que Neon no está libre de inconvenientes. Por ejemplo: no soporta extensiones de Chrome o Firefox, lo cual es una barrera si dependes de muchos complementos específicos. También hay quienes cuestionan cuánta parte de lo que afirma Opera será realmente local vs lo que necesitará nube, ya que tareas muy complejas podrían requerir recursos en servidores externos. Además, al ser un producto de suscripción, unos 19,90 dólares al mes según los informes, el usuario deberá considerar si el diferencial de valor justifica ese coste vs usar navegadores gratuitos.
En rendimiento, Opera históricamente ha sido competitivo: funciones de bloqueador de anuncios integrados, VPN , y herramientas de optimización. Neon hereda parte de esa tradición, aunque su enfoque en IA agente puede implicar mayor uso de CPU/memoria en ciertos momentos, como ocurre con cualquier sistema que automatiza tareas complejas.
