El Gobierno de Canadá y Unifor, el principal sindicato del país, han expresado su desaprobación ante la decisión de Stellantis de trasladar parte de su producción de Canadá a Estados Unidos, un movimiento atribuido a la política arancelaria del presidente Donald Trump.
Mark Carney, primer ministro de Canadá, y Unifor lamentan que Stellantis destine 600 millones de dólares (unos 515 millones de euros) a ampliar la producción de los SUV Jeep Cherokee y Jeep Compass en Belvidere, Illinois, en 2027. Esta inversión, parte de un total de 13.000 millones de dólares (casi 12.000 millones de euros), se realizará en detrimento de la planta de Brampton, Ontario, donde inicialmente estaba prevista esta producción.
La presidenta nacional de Unifor, Lana Payne, ha denunciado públicamente: «Los empleos de la industria automotriz canadiense se están sacrificando en nombre de Trump». Esta declaración resalta el impacto financiero y laboral de la política estadounidense en Canadá.
Por su parte, Carney ve la decisión de Stellantis como una consecuencia de los actuales aranceles de Estados Unidos. «Hasta que se establezca un entorno comercial más seguro para el sector automotriz de América del Norte mediante la próxima revisión del Tratado entre Canadá, Estados Unidos y México (T-MEC), las decisiones sobre nuevas inversiones en el sector automotriz seguirán viéndose afectadas», ha afirmado.
En este contexto, tanto el Gobierno como Unifor exigen que Stellantis cumpla con sus compromisos hacia los trabajadores de Brampton, mostrando su apoyo total a los empleados del sector automotriz.
Carney ha declarado
que el nuevo gobierno de Canadá siempre estará presente para los trabajadores automotrices canadienses, quienes son fundamentales para la economía canadiense
, mientras trabaja en la creación de nuevas oportunidades laborales en Brampton.
Unifor ha pedido al Gobierno que use su influencia para defender los empleos en la industria automotriz. Según Unifor, «Salvar a Brampton debe ser ahora la máxima prioridad de este país, enviando un mensaje contundente a cualquier corporación que crea poder tomar las mismas medidas atroces».
El Gobierno, por su parte, ya está elaborando un plan de inversiones estratégicas para transformar la economía canadiense, buscando reducir la dependencia de su principal socio comercial, Estados Unidos, y aumentar su resiliencia ante las crisis globales.
