La inversión inmobiliaria en España se proyecta que crecerá entre un 5% y un 10% en 2026, según el informe ‘Real Estate Market Outlook 2026’ de CBRE. Este esperado aumento llega tras el significativo impulso registrado en 2025, año que cerró con inversiones superiores a los 18.400 millones de euros.
Perspectivas favorables impulsadas por varios factores
El sector inmobiliario se verá favorecido principalmente por la demanda interna, la estabilidad de los tipos de interés —en torno al 2%— y la mejora de las condiciones de financiación. Paloma Relinque, directora de mercados capitales de CBRE, ha señalado que, a pesar de la incertidumbre geopolítica y económica, España se encuentra en una «posición destacada» para captar capital en todos los segmentos, desde los tradicionales hasta los alternativos. Relinque destaca que estas circunstancias configuran un 2026 «decisivo» para el sector.
Dinámica de inversión en diversos sectores
Las previsiones de CBRE indican que las rentabilidades prime se mantendrán estables en los principales segmentos del mercado. El living seguirá siendo un motor clave de la inversión inmobiliaria en España, impulsado por la creciente demanda de alquiler y el fuerte interés del capital institucional. Proyectos de Build to Rent, especialmente aquellos con un componente asequible, atraerán la atención de los inversores, mientras que las fórmulas alternativas como las residencias de estudiantes continuarán diversificando el mercado. Las oficinas también han confirmado su importancia dentro de estas estrategias.
En cuanto al sector hotelero, España se erige como uno de los mercados europeos más atractivos, con cuatro ciudades en el ‘top 10’ del ‘European Hotel Destinations Attractiveness Index’. También el retail experimenta una tendencia positiva gracias al impulso del consumo privado y a niveles récord de turismo.
La entrega de nuevos proyectos en 2026 ampliará la oferta y mejorará la accesibilidad
Este desarrollo pretende responder a las nuevas preferencias habitacionales y potenciar segmentos como los centros de datos, la asistencia sanitaria, life sciences o deportes, en línea con los avances vistos en 2025.
