Las acciones de Aena han registrado una caída del 2,30% en la apertura de la sesión de este miércoles dentro del Ibex 35, lo que las sitúa en torno a los 26,82 euros. Este descenso se produce a pesar de que el gestor aeroportuario ha reportado un beneficio neto histórico de 2.136,7 millones de euros para el ejercicio 2025, representando un crecimiento del 10,5% respecto al año anterior.
Los inversores parecen haber optado por la recogida de beneficios, probablemente influidos por las previsiones más conservadoras de Aena para 2026. La compañía estima que el crecimiento de pasajeros en España se ralentizará al 1,3% el próximo año, contrastando con el aumento del 3,9% registrado en 2025.
A pesar de este comportamiento bursátil negativo, Aena ha confirmado su intención de distribuir un dividendo bruto de 1,09 euros por acción con cargo a los resultados de 2025, lo que supone un incremento del 11,7% respecto al año anterior. Este pago se efectuará en efectivo el próximo 27 de abril, lo que refleja la voluntad de la compañía por mantener su política de retorno al accionista.
La cotización también se ve afectada por el reciente anuncio del DORA III, el marco regulatorio que prevé inversiones de casi 10.000 millones de euros hasta 2031. Aunque la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha autorizado una subida de tarifas del 6,44% para 2026, las dudas sobre el impacto que estas inversiones podrían tener en el flujo de caja a medio plazo y el actual entorno de costes operativos están influyendo en la percepción de los inversores.
La incertidumbre sobre el impacto de estas inversiones en el flujo de caja a medio plazo parece estar pesando más en el ánimo de los inversores
Estos elementos están generando un escenario de cautela, donde el comportamiento de las acciones de Aena se convierte en un reflejo de las expectativas y temores de los agentes del mercado.
