El importe de los dividendos en España experimentó un crecimiento significativo del 14,1% en el último ejercicio, alcanzando los 29.500 millones de euros, según el reciente Estudio de Renta Variable global de Capital Group. Este aumento se traduce en un incremento subyacente del 12,7% una vez descontados factores como el fortalecimiento del euro y los efectos del calendario. Este dato posiciona a España con la revalorización del reparto de beneficios más alta a nivel mundial.
En 2025, el total de dividendos distribuidos fue el más alto desde 2014, destacando la significativa contribución del sector bancario, el cual fue responsable de la mitad del incremento con un récord de 12.200 millones de euros. Entre las entidades destacadas, Sabadell, bajo la presidencia de Josep Oliu, representa una cuarta parte del aumento de la retribución entre las empresas cotizadas en el Ibex 35. Este alza se debe a su estrategia defensiva ante la OPA planteada por el BBVA. Otros aumentos provinieron de la mejora en las ‘utilities’, con Endesa e Iberdrola registrando las mejoras más notables, a pesar del recorte de Redeia, que ajustó su política de dividendos para poder aumentar la inversión en infraestructuras de red.
En este contexto, Álvaro Fernández, corresponsable de Capital Group para España y Portugal, destacó que
los dividendos son una de las formas más tangibles que tienen las empresas de compartir su éxito con los inversores
, anticipando que seguirán siendo una fuente fiable de ingresos en cualquier condición del mercado.
A nivel mundial, los dividendos alcanzaron un récord anual de 2,09 billones de dólares estadounidenses en 2025, implicando un avance interanual del 7% en términos brutos. El progreso del pago a los accionistas en España duplica la media internacional, con el sector financiero a la cabeza del crecimiento mundial de dividendos, seguido del sector tecnológico, en especial las compañías de software y servicios de TI.
De cara a 2026, Capital Group prevé un crecimiento de los dividendos del 5,4%, lo que marcaría un nuevo récord de 2,20 billones de dólares estadounidenses. Alexandra Haggard, directora de servicios de clases de activos para Europa y Asia-Pacífico de la gestora, expresó optimismo para el presente año, afirmando que
los flujos de dividendos son un indicador sólido de la salud y estabilidad financiera de una empresa
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