Barcelona se prepara para un fin de semana histórico en términos turísticos, con la casi plena ocupación de hoteles y apartamentos ante la coincidencia de dos eventos de gran impacto: la gala de los premios Goya y la antesala del Mobile World Congress (MWC), que se celebrará del 2 al 5 de marzo. Este doble acontecimiento no solo refleja la capacidad de la ciudad para atraer visitantes internacionales, sino que también evidencia la importancia económica del turismo en la capital catalana, que se consolida como uno de los motores financieros de la región.
Los Goya, con al menos 3.000 invitados previstos para la gala, suponen un impulso mediático y económico directo para Barcelona, con un impacto estimado de unos 9 millones de euros según datos facilitados por el Govern. Sin embargo, el verdadero coloso es el MWC, que en su 20º aniversario espera superar los 100.000 visitantes procedentes principalmente de Estados Unidos, Reino Unido y Francia, generando un impacto económico que rondaría los 585 millones de euros, según cifras avanzadas por John Hoffman, CEO de GSMA. Este evento, centrado este año en la denominada IQ Era y la integración masiva de la inteligencia artificial, posiciona a Barcelona como una capital tecnológica global y un referente europeo en conectividad y innovación.
La coincidencia de ambos acontecimientos ha provocado que los hoteles de la ciudad alcancen niveles de ocupación históricos. Según declaraciones de Meritxell Muro, directora general de Apartur, la demanda de alojamiento ha llegado a un punto en el que incluso las provincias cercanas, como Tarragona, Salou o el Penedès, se benefician del "efecto rebote", recibiendo turistas que no encuentran espacio en Barcelona. El perfil de estos visitantes suele corresponder a congresistas y asistentes de alto nivel, acostumbrados a desplazarse y buscar alternativas de alojamiento de cuatro y cinco estrellas cercanas al centro de actividad.
En paralelo, Barcelona continúa consolidando su estrategia de fiscalidad turística, que ha experimentado un crecimiento exponencial en la última década. La recaudación por la tasa turística se ha incrementado un 2.000 % en los últimos diez años y se convirtió en 2025 en la segunda mayor fuente de ingresos municipal, solo por detrás del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI). En 2025, la tasa generó 148 millones de euros, lo que equivale a 405.720 euros diarios o 282 euros por minuto, cifras que evidencian la magnitud de los recursos que aporta el turismo a la ciudad. A partir del 1 de abril de 2026, el Parlament de Catalunya ha aprobado duplicar el impuesto sobre estancias, estableciendo tarifas entre siete y doce euros por jornada, con posibilidad de alcanzar los 15 euros en el futuro según la categoría del alojamiento.
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El comisionado de turismo, José Antonio Donaire, ha defendido la subida como un instrumento para la gestión eficiente del turismo y la mejora de la convivencia urbana. Señala que los recursos obtenidos se destinarán a reforzar servicios públicos como limpieza, seguridad y mantenimiento, asegurando que el turismo continúe siendo un motor económico sin perjudicar la calidad de vida de los residentes. Además, destaca que la medida cuenta con un amplio consenso ciudadano y empresarial, y no tiene efectos disuasorios sobre la competitividad de la ciudad, dado que los precios hoteleros han mantenido niveles altos de ocupación pese a incrementos previos de la tasa.
Por otra parte, la presión sobre los alojamientos ha generado un efecto positivo para la Costa Daurada y otras localidades cercanas. Establecimientos de alto nivel en lugares como El Vendrell o Salou han registrado un aumento de reservas vinculado al MWC, lo que les permite ganar visibilidad ante un público internacional que quizá no había considerado estos destinos previamente. Xavier Guardià, portavoz de la Federació Empresarial d'Hostaleria i Turisme (FEHT), destaca que esta dinámica puede generar un efecto escaparate, atrayendo visitantes que posteriormente podrían regresar en temporadas vacacionales.
