El Consejo General de Economistas de España (CGE) ha proyectado un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) español para este año dentro de un rango del 2,1% al 2,4%, y ha previsto que la tasa de desempleo se mantendrá por debajo del 10%, la cifra más baja desde 2008. Este anuncio se hizo durante la presentación del informe del ‘Observatorio Financiero y Claves Económicas’ para el segundo semestre de 2025, elaborado por la Comisión Financiera y el Servicio de Estudios del CGE.
En una rueda de prensa, Miguel Ángel Vázquez Taín, presidente del CGE, afirmó que la economía española sigue mostrando un crecimiento superior a la media europea, mientras el mercado laboral consolida cifras de paro por debajo del 10%. No obstante, advirtió sobre los desequilibrios estructurales que deben corregirse. Vázquez Taín enfatizó la necesidad de reforzar la competitividad, impulsar la productividad y avanzar en una consolidación fiscal creíble que ayude a reducir el déficit y la deuda en un escenario financiero más exigente.
Estabilidad institucional, rigor presupuestario y reformas estructurales que favorezcan la inversión, la internacionalización y los acuerdos comerciales, así como el crecimiento empresarial basado en la ausencia de trabas burocráticas y fiscales
fueron las recomendaciones claras del presidente del CGE.
Para 2026, los economistas prevén que la tasa de paro podría reducirse aún más hasta cerca del 9,5%, aunque persisten dudas sobre la calidad del nuevo empleo y los efectos del absentismo. Además, el informe señala desafíos estructurales, como la baja productividad y el aumento de los costes laborales unitarios.
Las proyecciones también señalan un Índice de Precios al Consumo (IPC) medio de 2,2% para 2026, con un déficit público del 2,5% del PIB y una deuda pública del 99,2%. El crédito, tanto para empresas como hogares, continúa en crecimiento y la morosidad sigue contenida.
2025 ha sido un año favorable para los mercados financieros, con una marcada subida en los principales índices bursátiles y una moderación en la volatilidad hacia el cierre del año. David María Jiménez-Blanco, vicepresidente de BME, destacó la importancia de invertir más y mejor de forma estructural. Según sus palabras,
No se trata de una tendencia financiera, ni de asuntos para ricos, sino de intentar garantizar nuestra autonomía como país y la dignidad y bienestar de nuestros ciudadanos en su etapa de jubilación
Jiménez-Blanco también señaló que, a pesar de la atención gubernamental al salario mínimo, el verdadero problema radica en el salario medio. «El salario medio no se sube por decreto, se sube aumentando la productividad y eso requiere inversión y requiere ahorro», concluyó.


