El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha manifestado su desacuerdo con el Estatuto del Becario aprobado recientemente por el Consejo de Ministros. Durante un encuentro empresarial organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) en Santander, expresó que la patronal «no comparte» esta normativa y que percibe un entorno de «monólogo social» en lugar de diálogo.
Garamendi señaló que las universidades comparten la postura de la CEOE respecto a este estatuto, que se centra en definir condiciones para que los becarios tengan un trabajo digno. Sin embargo, criticó que se continúe señalando a las empresas como el gran problema, cuando afirma que son «la solución». Declaró que parece primar más «el anuncio que realmente funcione» en las acciones del Ministerio de Trabajo, al que acusa de haber abandonado el diálogo social.
Es una más de un Ministerio (de Trabajo) que no va a parar
Según Garamendi, la inseguridad jurídica es una de las principales preocupaciones del estatuto, ya que el primer artículo del texto no define claramente qué es un becario. Esta ambigüedad podría llevar a que si un becario está mal contratado, automáticamente se le considere un empleado fijo, según el segundo artículo. Irónicamente comentó que espera que «ya nos lo aclararán».
El presidente de la patronal advirtió que, bajo este nuevo marco, las empresas se enfrentarán a la incertidumbre de decidir «de buena fe» cuál debe ser su proceder frente a la falta de estabilidad regulatoria. Garamendi subrayó que la CEOE planteará su posición cuando se establezca un verdadero diálogo con el Ministerio de Trabajo, ya que actualmente sienten que sus opiniones no están siendo consideradas.


