El primer informe anual del Consejo de la Productividad de España (CPE) busca abordar los desafíos actuales de la productividad en el país. En este documento, el CPE, un órgano independiente creado en 2024, realiza un detallado análisis de la situación, destacando la importancia de cerrar la histórica brecha de productividad con la Unión Europea (UE) y el proceso de convergencia iniciado en 2022.
Recomendaciones para mejorar la productividad
Entre las principales recomendaciones del informe, se encuentra la necesidad de impulsar la inversión privada y mejorar el acceso a financiación para empresas jóvenes con alto potencial. El Consejo subraya la importancia de una rigurosa evaluación del impacto de los fondos europeos de recuperación ‘NGEU’ para asegurar que cumplan su objetivo de elevar la productividad y, por ende, la renta per cápita.
«El diseño, la gestión y la gobernanza del programa Next Generation EU han podido menoscabar el impulso sobre la inversión que se le anticipaba»
Según el análisis del CPE, mientras que la inversión pública ha sido protagonista del ciclo expansivo, la inversión privada ha mostrado una respuesta menos intensa. Esto exige, según el CPE, el desarrollo de nuevos instrumentos financieros que faciliten la inversión productiva en empresas innovadoras, favoreciendo su crecimiento sin depender únicamente del crédito bancario.
Evaluación de las políticas públicas y del impacto tecnológico
El informe también destaca la necesidad de establecer una Estrategia Española para la Productividad, que involucre a la administración central, comunidades autónomas y agentes sociales. Esta estrategia debería centrarse en evaluar el impacto de las políticas públicas sobre productividad, inversión en capital tecnológico, intangibles y sectores de alto contenido tecnológico, especialmente a la luz de los avances en inteligencia artificial.
Asimismo, el CPE resalta la importancia de mejorar la eficiencia de las inversiones en educación e I+D+I, abogando por superar las rigideces institucionales que dificultan el desarrollo del capital humano y tecnológico. Las limitaciones en la adopción de nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, podrían ampliar la brecha de productividad, haciendo esencial fortalecer la cualificación de los trabajadores y la gestión empresarial.
El Consejo identifica el capital humano como uno de los factores fundamentales para el crecimiento de la productividad
Finalmente, el informe respalda el Régimen 20 como una iniciativa para mejorar la coordinación regulatoria entre administraciones, subrayando la necesidad de una mejor regulación en lugar de menos regulación.
