El Senado de Brasil ha dado un paso crucial al aprobar el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el bloque comercial del Mercosur, compuesto por Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina. Este tratado ya había sido ratificado la semana pasada por la Cámara de Diputados brasileña y cuenta con el respaldo de Buenos Aires y Montevideo. Sin embargo, Asunción (Paraguay) y Bruselas aún no lo han confirmado, aunque la UE ha anunciado el inicio del proceso para su aplicación provisional.
A falta de la promulgación del presidente del Congreso brasileño, Davi Alcolumbre, el acuerdo ha superado casi todas las etapas necesarias en Brasil para que los términos del tratado entren en vigor. Este compromiso creará una extensa zona de libre comercio que abarcará más de 720 millones de habitantes, con una significativa reducción de aranceles: el Mercosur disminuirá los gravámenes en un 91% sobre productos de la UE en 15 años, mientras que Bruselas hará lo propio en un 95% en 12 años respecto a las importaciones del bloque sudamericano.
Paralelamente, el Gobierno brasileño ha emitido un decreto para regular las salvaguardias, que actúan como mecanismos de protección para los productores nacionales. Según el decreto firmado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, estas medidas se activarán si las importaciones preferenciales, fruto del acuerdo, aumentan en cantidad y condiciones que puedan causar daños graves a la industria local.
La activación de una salvaguardia podría implicar la suspensión de los descuentos arancelarios negociados en el acuerdo
Esta decisión corresponde a la Cámara de Comercio Exterior, y la industria brasileña podrá solicitar investigaciones sobre estas salvaguardias bilaterales. En ciertas excepciones, la Secretaría de Comercio Exterior también tendrá esta potestad.
Con esta ratificación, Brasil se une a Argentina y Uruguay, quedando pendiente únicamente la confirmación por parte de Paraguay para completar el respaldo latinoamericano al acuerdo. En el ámbito europeo, aunque aún falta una confirmación definitiva, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha mencionado que ya se ha iniciado el proceso para su aplicación provisional.
