El director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, ha afirmado que no existe escasez de petróleo en los mercados globales pese a las tensiones por la guerra en Oriente Próximo. Durante una visita a Bruselas, Birol se reunió con Ursula von der Leyen y el colegio de comisarios para analizar los desafíos energéticos de la UE. Según el director de la AIE, el reciente aumento del precio del crudo, que ronda los 80 dólares por barril, es consecuencia de la crisis geopolítica y las perturbaciones en el transporte.
«No hay escasez de petróleo a nivel global. El problema es la dislocación logística, y eso está creando dificultades para algunos países», explicó Birol. La AIE está en contacto con gobiernos tanto de países productores como consumidores para coordinar respuestas. Aunque todas las opciones están sobre la mesa, Birol destacó que no se contempla liberar reservas estratégicas, ya que considera que se trata de una perturbación temporal.
Birol advirtió sobre posibles complicaciones en el mercado del gas si el conflicto en Oriente Próximo se prolonga, ya que Europa podría tener que competir con Asia por el gas natural licuado (GNL), que proviene mayormente de esa región. «Si la crisis continúa de esta manera, los compradores asiáticos y los compradores europeos tendrán que competir por un GNL que será cada vez más escaso», recalcó.
Esperamos que en los próximos cinco años llegue al mercado una enorme cantidad de GNL
Según Birol, se proyecta que unos 300.000 millones de metros cúbicos adicionales de GNL ingresen al mercado, con nuevos proyectos en Estados Unidos, Canadá, Qatar y Australia. Esta expansión podría reducir precios y aumentar la flexibilidad del mercado energético mundial.
Durante su estancia en Bruselas, Birol también discutió los retos europeos respecto al suministro y precios de la electricidad. Defendió el desarrollo de fuentes propias de energía, especialmente renovables y nucleares, para fortalecer la seguridad de abastecimiento. «Las energías renovables y la energía nuclear deberían ser los pilares del sistema eléctrico europeo», afirmó.
En cuanto al debate sobre la posible vuelta del gas ruso al mercado europeo, Birol fue tajante en su rechazo. Criticó la dependencia histórica de Europa de un único proveedor, como era Rusia, calificándola de error tanto económico como político. Considerar a Rusia como opción alternativa, según él, «sería económicamente y, en mi opinión, políticamente incorrecto».
