BBVA México ha depositado su confianza en el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del país y en el proyecto de reindustrialización ‘Plan México’, que está siendo impulsado por el Gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Durante el último ejercicio, el banco experimentó una caída en su beneficio neto del 3,4%, alcanzando los 5.264 millones de euros. A pesar de esta reducción, la ganancia de 2025 representó más de la mitad del total del grupo.
Eduardo Osuna, director general de BBVA México, resaltó en la primera sesión de ‘Strategic Talks’ la esperanza de un 2026 más prometedor. La institución ha ajustado sus perspectivas, estimando un aumento del 1,8% del PIB de México para este año, en contraste con el 0,8% de 2025. Esta mejora se debe a la caída anterior de la inversión nacional pública y privada.
Un aspecto crítico que BBVA ha detectado es la escasa penetración del crédito, que permanece en niveles del 35%. Según Osuna, comparado con economías similares, México debería tener una penetración de crédito del 70%. Los factores detrás de esta situación incluyen el desapalancamiento, la informalidad laboral, la falta de inversión en infraestructura y un mercado de deuda significativo.
El director general destaca que la informalidad en el empleo alcanza el 55%, afectando la productividad económica, especialmente en pequeñas empresas
Con una población joven, donde el 52% tiene menos de 35 años, se espera que el interés en las finanzas crezca, influenciado por la formación de nuevos hogares.
El ‘Plan México’ es crucial para la evolución de BBVA en el país. Este programa busca impulsar la inversión por encima del 25% del PIB y crear 1,5 millones de empleos, con un enfoque en infraestructuras, energía y digitalización, áreas que requerirán financiación significativa. Además, la renovación del tratado de libre comercio entre EEUU y México, donde el 81% de las exportaciones del país están incluidas, es vital para las relaciones comerciales.
BBVA México ha mantenido un comportamiento favorable con un crecimiento en cuota de mercado desde 2018. Actualmente, un 25% de su balance corresponde a clientes individuales y el 45% a negocios mayoristas. El banco presume una diversificación sólida, especialmente en el sector retail.
BBVA tiene una fuerte presencia, alcanzando el 32,7% del mercado de pymes y el 21,3% en grandes empresas
En el ámbito de tarjetas de crédito, BBVA lidera con cuatro de cada diez instrumentos emitidos, a pesar de la competencia de los neobancos. En bancaseguros, concentra el 32,3% del mercado, destacándose en rentabilidad dentro de la industria, aunque con una estrategia cautelosa en crédito de auto. Entre los retos citados por Osuna, el banco se enfrenta a mantener bajo el costo de depósitos y fomentar el crecimiento del crédito.
