El próximo martes 24 de marzo, Naturgy celebrará su Junta General de Accionistas, donde se llevará a cabo una votación crucial: la renovación del mandato del presidente ejecutivo, Francisco Reynés, extendiendo su periodo hasta 2030. Esta ampliación es significativa ya que va más allá del actual plan estratégico de la compañía, que concluye en 2027.
Además de la renovación de Reynés, se ratificará una remodelación en el consejo, previamente propuesta, que incluye la salida definitiva del fondo GIP, propiedad de BlackRock. Este fondo ha vendido su participación del 11,4% en Naturgy, finalizando su presencia después de una década. Con este movimiento, CriteriaCaixa se consolida como el máximo accionista, incrementando su participación a un 28,5%.
En contraposición, el fondo IFM ha fortalecido su presencia al pasar de dos a tres representantes en el consejo, con la inclusión de Lars C. Bespolka como nuevo miembro. La Junta también contempla la reelección de Jaime Siles y Ramon Adell como consejeros.
El balance financiero de Naturgy presenta un beneficio neto récord de 2.023 millones de euros en 2025, representando un aumento del 6,4% respecto al año anterior. En lo referente a la retribución a los accionistas, el dividendo efectivo será de 1,77 euros por acción, superando los 1,7 euros prometidos previamente.
El dividendo complementario de 0,57 euros por acción será sometido a aprobación en la Junta y se pagará el próximo mes de marzo
El consejo de Naturgy ha trabajado en mantener el principio de representación proporcional, ampliando el número de miembros a 16 el pasado año, aunque en la actualidad cuenta con 13. Con el objetivo de ajustar la representación en función del peso accionarial, se baraja la posibilidad de incrementar los consejeros de Criteria o introducir miembros independientes en el futuro. Francisco Reynés, durante una rueda de prensa, subrayó el esfuerzo constante por buscar un equilibrio razonable respecto a las fuerzas de propiedad en el consejo de administración.

