Irán ha emitido un contundente mensaje hacia Estados Unidos a través de un portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, uno de los mandos destacados del ejército iraní. En este comunicado, realizado el miércoles, se han dejado claras las intenciones de la nación persa frente a las presiones internacionales.
El portavoz destacó que Estados Unidos «no volverá a ver los precios de la energía y el petróleo anteriores», apuntando a una posible modificación en las dinámicas del mercado energético global. Estas declaraciones responden a rumores que circulan en medios influyentes como The New York Times y The Wall Street Journal sobre un posible plan de paz propuesto por Washington a Teherán. El representante militar subrayó:
ni se llevarán a cabo vuestras inversiones en la región, ni volveréis a ver los precios anteriores de la energía y el petróleo
En un tono desafiante, añadió que «nada volverá a ser como antes», a menos que la mentalidad de actuación agresiva contra Irán por parte de Washington cambie por completo.
A estas declaraciones se añade el contexto tenso entre ambos países tras la reciente ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero. Este conflicto ha llevado a Washington a anunciar una pausa de cinco días en cualquier posible ataque militar contra infraestructuras iraníes, tras el ultimátum dado por el presidente Donald Trump a Teherán para la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
En el ámbito diplomático, Irán ha aclarado que los «buques no hostiles», incluidos aquellos de otros estados, pueden transitar de manera segura por el estrecho de Ormuz, siempre que respeten las normas de seguridad y no participen en actos agresivos contra Irán. La misión iraní ante la ONU en Nueva York reiteró este mensaje, destacando la continuidad en la política de Teherán hacia el paso marítimo crucial, que canaliza cerca de una cuarta parte del comercio mundial de petróleo.
El representante permanente de Irán ante la Organización Marítima Internacional, Seyed Ali Mousavi, insistió en que el estrecho seguirá «abierto a todo tipo de navegación», salvo para buques vinculados a «enemigos de Irán». Este anuncio se da en un contexto de ataques recientes contra buques en la zona, una respuesta directa a la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel a finales de febrero.
