Empresas minoristas del sector textil han alertado sobre la presión adicional en los costes debido al conflicto en Oriente Próximo. Los recientes ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, y la respuesta de este cerrando el estrecho de Ormuz, podrían dar lugar a futuras subidas de precios.
La cadena británica Next ha informado de un impacto de 15 millones de libras (17 millones de euros) en costes adicionales, comprendiendo combustible y transporte aéreo, a raíz del conflicto en el golfo Pérsico. Según la compañía, si la interrupción se extiende por tres meses, los costes adicionales podrían ser compensados con ahorros en otros ámbitos. Sin embargo, si estos costes persisten, «comenzará a repercutirlos en precios más altos». A pesar de lo mencionado, Next ha reconocido aún no tener una idea clara de los efectos a medio plazo en la cadena de suministro y el comportamiento de los consumidores. «Mucho dependerá de cuánto dure el conflicto y de la magnitud del daño permanente a la infraestructura energética mundial», ha declarado la empresa.
Si bien a corto plazo la empresa compensará los costes adicionales con ahorros en otros ámbitos, a largo plazo, y si el conflicto persiste, es probable que los costes se reflejen en precios más altos para los consumidores
Por su parte, la compañía sueca Hennes & Mauritz (H&M) ha señalado que su exposición a la región es «relativamente pequeña» y que el conflicto ha tenido hasta ahora un impacto menor en su cadena de suministro. «A nivel global, no observamos ningún impacto significativo en el comportamiento del consumidor en este momento», afirmó Daniel Ervér, consejero delegado de H&M. Sin embargo, advirtió que el aumento de los precios de la energía puede tener un efecto indirecto, afectando el comportamiento del consumidor si el conflicto se prolonga. Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, ha reiterado que la entidad está preparada para intervenir si es necesario: «La indecisión no nos paralizará». Entre las preocupaciones destacó que el incremento desproporcionado de los precios de venta por parte de las empresas podría llevar a una inflación ojo por ojo.
