El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha declarado su compromiso con la vigilancia de los precios de la energía debido al conflicto en Irán y su repercusión en la cesta de la compra. Cuerpo ha señalado que el incremento en los costes energéticos podría trasladarse a los precios de los alimentos, tal como se observó durante la guerra en Ucrania.
El Ejecutivo ha reaccionado rápidamente, implementando medidas para reducir los costes para los agricultores y así evitar un impacto negativo en los precios alimenticios.
"Vamos a estar encima también de los precios de la cesta de la compra", afirmó Cuerpo, comprometiéndose a ajustar las medidas anticrisis, enfocadas en reducciones fiscales en el área energética, conforme se evalúe su efecto en los próximos meses.
Las rebajas fiscales en electricidad y carburantes han mostrado resultados positivos, contribuyendo a contener la inflación, según el vicepresidente. A pesar de un incremento de la inflación de un 2,3% al 3,3% en marzo debido al impacto de la guerra, las medidas adoptadas han ayudado a reducir la presión inflacionaria.
Respecto a las previsiones inflacionarias, Cuerpo ha mencionado la incertidumbre causada por la evolución del conflicto y el comportamiento volátil del precio del crudo.
Va a depender de cómo evolucione el precio del crudo, que es una de las mayores incertidumbres que tenemos, manifestó, señalando que la situación actual presenta desafíos significativos para obtener estimaciones precisas.
