El Banco Central Europeo (BCE) implementará a partir de octubre una serie de reformas para simplificar la evaluación de los cambios en los modelos internos de riesgo crediticio utilizados por los bancos. Esta reforma es parte del esfuerzo por agilizar la aprobación de estos modelos, que son fundamentales para calcular los requisitos de capital de las entidades financieras.
La entidad pasará de una evaluación ex ante a una ex post, lo que promete hacer el proceso de aprobación más predecible. Esta medida permitirá a los bancos implementar cambios con rapidez sin la carga de mantener modelos antiguos en espera de revisión. Según la normativa bancaria de la UE, los bancos que usen modelos internos deben contar con la autorización supervisora del BCE para realizar cambios significativos.
La institución ha explicado que esta reforma acelerará el proceso de aprobación de cambios sustanciales. Los bancos que consigan una ponderación de riesgo más baja gracias a nuevos modelos recibirán una aprobación rápida, aunque el beneficio en capital regulatorio estará limitado por un umbral mínimo, aplicable a todos los cambios de modelo aprobados.
En situaciones delicadas, el BCE mantiene la opción de seguir el proceso estándar de aprobación, requiriendo una investigación específica in situ antes de poder implementar el cambio.
Impacto y futuro de las investigaciones in situ
En 2025, el BCE llevó a cabo 74 investigaciones in situ de modelos internos, motivadas en gran medida por solicitudes de aprobación inicial o cambios substanciales en los modelos. La aceptación del nuevo enfoque permitirá que solo se realicen investigaciones in situ cuando los riesgos justifiquen un análisis más exhaustivo.
Asimismo, el BCE ha afirmado que este cambio liberará recursos y permitirá adoptar un enfoque de supervisión más proactivo. Los cambios sustanciales ya no llevarán automáticamente a una investigación, lo cual agiliza procesos y optimiza recursos dentro del marco regulatorio.
