La base mínima de cotización de los autónomos societarios y los familiares colaboradores ha experimentado un significativo incremento superior al 42% para este año, situándose en 1.424,4 euros mensuales, comparado con los 1.000 euros estipulados para 2025. Esta modificación provocará un aumento en las cuotas que estos colectivos abonarán a la Seguridad Social en 2026, en oposición al resto de los autónomos cuyo importe se ha mantenido congelado para este año, según han comunicado fuentes a Europa Press.
Durante este año, provisionalmente se permite a familiares colaboradores y autónomos societarios cotizar por una base mínima de 1.000 euros mensuales, manteniendo así la cuota habitual. Sin embargo, cuando se realice la regularización de 2026, prevista entre finales de 2027 y principios de 2028, deberán abonar a la Seguridad Social la diferencia entre haber cotizado por 1.000 euros y la base actual de 1.424,4 euros, siempre que no hayan ajustado su base a esta nueva cantidad.
La nueva base mínima de 1.424,4 euros mensuales para este año afecta a más de un millón de personas, igualando las condiciones al grupo 7 del Régimen General de la Seguridad Social
El incremento representa aproximadamente 135 euros más al mes (1.620 euros anuales) respecto a los 315 euros que se pagan actualmente sobre una base de 1.000 euros. Para aquellos que contribuyan por encima de esa cantidad, la diferencia será menor. Por ejemplo, si un autónomo societario cotiza actualmente sobre una base de 1.212 euros, la diferencia mensual será de unos 70 euros (840 euros anuales) al llegar la regularización.
Desde la Seguridad Social aseguran que esta decisión se alinea con el sistema de cotización por ingresos reales, establecido en el Real Decreto de 2022. Esta reforma, acordada con asociaciones de autónomos y aprobada con mayoría parlamentaria, establece que la base de cotización de estos colectivos no puede ser inferior a la del Régimen General desde 2026. Además, destacan que esto supondrá beneficios como mayores prestaciones futuras para los trabajadores.
No obstante, la medida ha generado malestar entre asociaciones como UPTA y ATA. Eduardo Abad, presidente de UPTA, ha manifestado que existe la posibilidad de solucionar este problema a través de un Real Decreto-ley que prorrogue la cuantía de la base de cotización para estos colectivos. Asimismo, Lorenzo Amor, presidente de ATA, ha criticado la exclusión de estos grupos de la prórroga de cuotas para 2026, manteniendo la esperanza de que se pueda subsanar esta situación antes de la regularización.
