La presidenta ejecutiva de Banco Santander, Ana Botín, ha instado a los gobiernos europeos a agregar un objetivo secundario al mandato prudencial de los supervisores comunitarios, como el Banco Central Europeo (BCE), centrado en el crecimiento y la defensa del consumidor. Durante su intervención en un simposio organizado por El Español e Invertia, Botín subrayó la necesidad de que, además del enfoque actual en la estabilidad de precios, se considere también el incremento del Producto Interior Bruto (PIB) para potenciar la competitividad económica.
Esta propuesta se alinea con las peticiones realizadas recientemente por las patronales bancarias españolas, la Asociación Española de Banca (AEB) y la CECA. Asimismo, Botín ha enfatizado la necesidad de que la regulación sea más sencilla y ha planteado una pausa para reflexionar sobre su avance actual, en consonancia con sugerencias recientes de la Comisión Europea. Este enfoque, según Botín, permitiría a las empresas, incluidas las entidades financieras, invertir e innovar en medio de un contexto geopolítico incierto.
Botín ha insistido en que "el cambio no es una opción, sino una condición para sobrevivir" en el contexto actual.
La ejecutiva ha descrito la coyuntura actual con las palabras "fragmentación y fragilidad", aludiendo a un nuevo orden mundial donde la seguridad y la resiliencia son primordiales, además de señalar los retos que enfrenta Europa, como el cambio climático y la defensa. Botín ha resaltado la urgencia de que Europa pase a la acción para lograr un mercado más integrado y competitivo, garantizando así su autonomía estratégica en defensa y tecnología.
En su discurso, Botín ha recalcado que el crecimiento es fundamental para impulsar la inversión y la innovación, elementos clave para fortalecer la resiliencia y estabilidad en todos los niveles. La líder de Santander ha afirmado que, pese a los desafíos, Europa y España cuentan con los recursos necesarios para liderar esta nueva etapa, gracias a valores que generan confianza, talento, universidades y una base empresarial competitiva a nivel global.
Finalmente, Botín ha advertido que el tiempo es un factor crítico en esta transformación, ya que la inteligencia artificial está redefiniendo las economías a una velocidad sin precedentes desde la Revolución Industrial. Sin embargo, la presidenta ha expresado confianza en la capacidad de Europa para innovar y superar desafíos, basándose en su rica historia de adaptabilidad y superación ante periodos de incertidumbre.
